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Expolicías de la Intermunicipal llevan una década esperando el pago de sus liquidaciones

Exintegrantes de la corporación Poza Rica-Tihuatlán-Coatzintla reclaman al Gobierno de Veracruz el cumplimiento de acuerdos de pago; su representante afirma que decenas de trabajadores han fallecido sin recibir la totalidad de lo que les corresponde

Poza Rica, Ver.— Una década después de la desaparición de la Policía Intermunicipal Poza Rica-Tihuatlán-Coatzintla, el conflicto por las liquidaciones de sus antiguos trabajadores continúa abierto.

Los extrabajadores, muchos de ellos actualmente adultos mayores, aseguran que han recibido promesas y fechas de pago que no se han cumplido en su totalidad. Su representante legal, Áder Óscar Juárez Téllez, volvió a solicitar la intervención del Gobierno de Veracruz para encontrar una solución definitiva.

El reclamo no es reciente. De acuerdo con el abogado, el conflicto se originó en 2015, cuando los integrantes de la corporación dejaron de prestar sus servicios y comenzó el proceso para determinar las indemnizaciones correspondientes.

Juárez Téllez sostiene que el problema se agravó por irregularidades relacionadas con documentación y cheques utilizados para acreditar pagos.

Según su versión, alrededor de 600 extrabajadores resultaron afectados y el daño económico que se reclama podría alcanzar aproximadamente 100 millones de pesos.

Sin embargo, las cifras han tenido diferentes alcances dependiendo del procedimiento seguido por cada trabajador.

El representante legal explicó que algunos casos fueron llevados por la vía contencioso-administrativa, mientras otros están relacionados con una denuncia por la presunta falsificación de documentos.

Pagos parciales

Uno de los principales puntos de inconformidad es que los montos entregados a algunos trabajadores, de acuerdo con su defensa, fueron muy inferiores a lo que esperaban recibir.

El abogado señaló que existen casos en los que se entregaron cantidades de entre 20 mil y 40 mil pesos, mientras que los afectados consideran que sus derechos laborales debieron calcularse tomando en cuenta su antigüedad.

La defensa sostiene que, en algunos casos, los trabajadores pudieron haber generado derechos económicos superiores al millón de pesos, aunque el monto correspondiente debe determinarse individualmente conforme a los expedientes y resoluciones de cada caso.

El representante también señaló que los recursos destinados por el Gobierno estatal no han sido suficientes para cubrir a todos los beneficiarios.

El tiempo juega en contra

Uno de los aspectos más sensibles del conflicto es que algunos de los antiguos trabajadores han muerto mientras esperaban la resolución del problema.

Juárez Téllez afirmó que tiene conocimiento de aproximadamente 50 extrabajadores fallecidos, de los cuales alrededor de 40 ya habrían recibido algún pago, mientras que otros casos permanecen pendientes.

La situación plantea además un problema para las familias de quienes fallecieron sin concluir sus procedimientos, pues los derechos económicos que eventualmente correspondan deben continuar su trámite mediante los mecanismos legales respectivos.

Fechas que no se concretaron

El abogado afirmó que las autoridades estatales habían establecido como referencia la segunda mitad de julio o los primeros días de agosto para avanzar con los pagos.

Ese periodo ya transcurrió, sostuvo, sin que se concretaran los depósitos esperados para todos los trabajadores incluidos en los acuerdos.

“Ya se cansaron los extrabajadores”, expresó al insistir en que se trata de personas que llevan años esperando una respuesta.

Hasta ahora, el reclamo continúa siendo principalmente de carácter laboral y administrativo, aunque también existen procedimientos relacionados con las presuntas irregularidades documentales denunciadas.

Un antecedente distinto y delicado

La historia de la Policía Intermunicipal tiene además otro capítulo que debe analizarse por separado y con especial cuidado.

Durante los años en que la corporación estuvo en funciones, algunos de sus elementos y mandos fueron señalados e investigados por posibles vínculos con el grupo criminal Los Zetas.

Entre los casos documentados aparece el de un antiguo mando de la corporación, cuyo nombre fue relacionado con investigaciones por delincuencia organizada y con la desaparición de una persona en Poza Rica.

También existen expedientes federales que incorporaron declaraciones de personas que anteriormente pertenecieron a la corporación y que posteriormente fueron identificadas como integrantes de Los Zetas. En esas investigaciones se hicieron señalamientos sobre una posible red de protección policial.

Estos antecedentes son relevantes para reconstruir la historia de la institución, pero no deben confundirse con el actual reclamo de los expolicías ni utilizarse para señalar colectivamente a quienes pertenecieron a la corporación.

La existencia de investigaciones contra determinados funcionarios o elementos no significa que todos los integrantes de la Intermunicipal hayan participado en actividades ilícitas.

Una historia que todavía no termina

La desaparición de la Policía Intermunicipal ocurrió hace más de una década, pero sus consecuencias siguen presentes.

Por un lado, están los antiguos trabajadores que reclaman el cumplimiento de sus derechos laborales.

Por otro, permanecen expedientes de aquellos años que documentaron investigaciones relacionadas con la actuación de determinados elementos y mandos policiales.

Ambos asuntos requieren respuestas diferentes y documentación oficial que permita establecer responsabilidades individuales.

Para los extrabajadores, la prioridad es concreta: recibir el dinero que consideran que legalmente les corresponde.

Para las autoridades, el desafío es igualmente claro: explicar qué recursos fueron destinados, cuánto se ha pagado, a quiénes y qué casos continúan pendientes.

Y, en un plano distinto, esclarecer qué ocurrió dentro de aquella corporación durante los años en que algunos de sus integrantes fueron señalados por posibles vínculos con el crimen organizado.

Después de diez años, ambas historias siguen esperando respuestas.

Redacción Reportaje Veracruzano

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