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Tuxpan cambia de comandante… pero la inseguridad sigue poniendo a prueba al gobierno de Daniel Cortina

Pedro Javier Borgez Pacheco llega a la Policía Municipal como tercer director en apenas ocho meses; Marina justifica los relevos, pero la ciudad exige resultados

Tuxpan, Ver. La Policía Municipal de Tuxpan vuelve a cambiar de rostro, y el relevo abre una pregunta que el Ayuntamiento de Daniel Cortina Martínez tendrá que responder con resultados, no con discursos: ¿cuántos mandos necesita cambiar una corporación antes de que la estrategia de seguridad comience a funcionar?

El pasado 2 de septiembre, el Cabildo tomó protesta al teniente de navío de Infantería de Marina Pedro Javier Borgez Pacheco como nuevo director de la Policía Municipal. No se trata de un relevo menor: es el tercer titular de la corporación durante el primer año de la administración 2026-2029.

Antes estuvieron el teniente Raymundo Torres Cruz, primer responsable de la Policía Municipal durante el gobierno de Cortina, y posteriormente el teniente de navío Gerardo Capetillo Villa, quien asumió el cargo el 24 de junio y permaneció poco más de dos meses antes de ser sustituido.

El alcalde sostiene que los movimientos no obedecen a una crisis interna de su gobierno, sino a las decisiones de la Secretaría de Marina, con la que el Ayuntamiento mantiene un convenio mediante el cual esa institución designa a los elementos que ocupan la Dirección de la Policía Municipal.

Torres Cruz, explicó Cortina, fue retirado por decisión de la propia Marina; Capetillo Villa, por su parte, fue enviado a otra misión de la institución. Ahora Borgez Pacheco asume la responsabilidad.

La explicación institucional existe.

La pregunta pendiente es otra: qué resultados está produciendo este esquema.

Porque mientras los mandos entran y salen, la seguridad continúa siendo uno de los principales desafíos para Tuxpan.

En febrero, la aparición de narcomantas dirigidas contra el alcalde Daniel Cortina y el entonces director policial Raymundo Torres Cruz provocó una fuerte movilización de las fuerzas de seguridad. Los mensajes contenían acusaciones contra ambos funcionarios, mismas que Cortina rechazó. El alcalde negó haber recibido financiamiento de grupos delincuenciales y llamó a esperar información oficial.

El episodio tuvo además un efecto que difícilmente puede medirse únicamente en estadísticas: el propio Cortina reconoció entonces que las mantas habían generado psicosis entre la población y cierre temporal de algunos comercios.

Y ahí está el punto de fondo.

Una ciudad puede tener convenios con Marina, patrullas, operativos y nuevos comandantes; pero para el ciudadano común la evaluación es mucho más sencilla: si puede caminar, abrir su negocio y regresar a casa sin miedo.

El nuevo nombramiento ocurre, además, después de una serie de episodios violentos que han mantenido a Tuxpan bajo presión y que han colocado la seguridad en el centro de la agenda municipal.

El propio Ayuntamiento ha anunciado acciones para fortalecer sus corporaciones y mejorar la vigilancia. Entre ellas se encuentra la incorporación de tecnología y mecanismos de supervisión para cuerpos municipales.

Pero la sucesión de mandos plantea inevitablemente un problema de continuidad.

¿Cada nuevo director recibe una estrategia diferente?

¿Qué ocurre con los operativos, investigaciones y líneas de trabajo iniciadas por el anterior comandante?

¿Quién evalúa el desempeño de cada titular y con qué indicadores?

¿Cuánto cuesta al municipio mantener una estructura policial sometida a relevos constantes?

Y una pregunta todavía más incómoda:

Si Marina decide quién ocupa la Dirección de la Policía Municipal, ¿hasta dónde llega realmente la capacidad del alcalde para conducir la política de seguridad de Tuxpan?

Cortina ha insistido en que existe coordinación entre las distintas instituciones de seguridad y que cada corporación cumple las funciones que le corresponden.

Ahora el nuevo comandante tendrá que demostrar que el tercer relevo no será simplemente otro cambio de nombre en la puerta de la Dirección de Policía, sino el comienzo de una estrategia capaz de producir resultados medibles.

Porque en materia de seguridad, la estabilidad de un mando no es el objetivo; tampoco lo es anunciar operativos.

El verdadero indicador está en las calles.

Y Tuxpan, después de tres directores municipales en menos de un año, ya no necesita explicaciones sobre quién llegó: necesita saber qué va a cambiar.

Redacción Reportaje Veracruzano

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