Ajedrez PolíticoAlerta RojaCorrupciónEl ShowVeracruz

“El Rey del Glamour… y del Huachicol”: Estalla el escándalo que hunde a Raúl Rocha Cantú, dueño de Miss Universo, en una red de armas, combustible robado y complicidades oficiales

México amaneció con un golpe que huele a combustible robado, pólvora y corrupción de alto calibre.
Raúl Rocha Cantú —magnate mexicano, dueño de Miss Universo, rostro público de lujo, lentejuelas y glamour internacional— está siendo acusado por la Fiscalía General de la República (FGR) de operar una red criminal de huachicol y tráfico de armas al servicio del Cártel del Golfo y del Grupo Sombra de Veracruz, dos de las organizaciones más violentas y expansivas del país.

La revelación la detonó el periodista Carlos Loret de Mola, quien exhibió que, mientras la atención global estaba puesta en coronas, trajes regionales y discursos empoderadores, el hombre detrás del certamen presuntamente utilizaba una maquinaria empresarial oscura para lavar dinero, mover combustible robado desde Centroamérica y abastecer con armamento legalizado al crimen organizado.

Y lo más explosivo: Rocha Cantú evadió la cárcel al convertirse en testigo protegido semanas antes de la final de Miss Universo.


Una orden de aprehensión silenciosa… y un escape pactado con la FGR

La FGR giró una orden de aprehensión el 15 de noviembre, dentro de la causa penal 495/2025, por los delitos de:

  • Delincuencia organizada
  • Tráfico de armas para el Cártel del Golfo y el Grupo Sombra de Veracruz
  • Contrabando y robo de hidrocarburos («huachicol») desde Guatemala

Pero cuatro días después —19 de noviembre, horas antes de la final de Miss Universo— todo cambió.
El empresario llegó a un acuerdo exprés y se convirtió en testigo colaborador, blindándose de la detención que ya estaba lista.

La pregunta que nadie en el gobierno quiere responder es evidente:
¿A quién protege Rocha Cantú y qué nombres pretende entregar para salvarse?


El negocio del huachicol fino: combustible robado desde Guatemala, facturado como si fuera legal

De acuerdo con las investigaciones filtradas:

  • La red adquiría combustible robado en Guatemala.
  • Entraba a México sin pagar aranceles.
  • Era “legalizado” mediante una estructura de empresas de papel con sede en Querétaro.
  • Ahí, tres firmas fantasma generaban facturas para introducirlo al mercado formal.

Un esquema perfecto para “lavar” toneladas de hidrocarburos con apariencia de legalidad.
Un negocio multimillonario disfrazado de éxito empresarial.


Armas con sello del Ejército… que terminaban en manos del crimen

El tráfico de armas operaba con una precisión quirúrgica:

  • Empresas privadas compraban armamento con registros oficiales del Ejército mexicano.
  • Las armas eran transportadas, rematriculadas y distribuidas.
  • El destino final: el Cártel del Golfo en Tamaulipas y el Grupo Sombra en Veracruz.

El uso de documentación militar auténtica permitía mover rifles y equipo táctico sin levantar sospechas.
Un ataque directo al Estado… con el sello del propio Estado.


Un testigo protegido coronado en Bangkok

Los tiempos hablan por sí solos.

  • 21 de octubre: Rocha Cantú acude a la Fiscalía de Delincuencia Organizada para solicitar protección.
  • Aporta información sobre contrabando de hidrocarburos y redes financieras que, según él, involucran a empresarios y funcionarios mexicanos.
  • 19 de noviembre: formaliza el acuerdo.
  • Horas después, en Bangkok, la mexicana Fátima Bosch es coronada Miss Universo.

Mientras el mundo celebraba, el dueño del certamen sellaba su salvación jurídica.


Las preguntas que estremecen a México

  1. ¿Qué funcionarios y empresarios están vinculados a la red de huachicol y tráfico de armas?
  2. ¿Por qué la FGR permitió que Rocha Cantú negociara mientras tenía una orden de aprehensión activa?
  3. ¿Qué tanto sabía el gobierno?
  4. ¿Quién gana con su silencio… y quién caerá con su testimonio?

Porque hoy, detrás del brillo mediático, la corona internacional y los reflectores del certamen, queda al descubierto algo más oscuro:
una maquinaria criminal que operó durante años bajo el amparo de influencias, dinero y complicidades de alto nivel.

Y el dueño de Miss Universo ahora no compite por una corona:
compite por su libertad, a cambio de entregar nombres que podrían cimbrar a México.


Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba