La corona que hace sangrar a Veracruz: La guerra entre CJNG y grupo Sombra en Poza Rica, Túxpan y Álamo fue alimentada por Raúl Rocha de Miss Universe

Cómo Raúl Rocha Cantú —el empresario de Miss Universo— terminó alimentando la guerra brutal entre Grupo Sombra y CJNG en el norte del estado
El brillo internacional de Miss Universo nunca había tenido una sombra tan oscura. Detrás del glamour, de las luces y del espectáculo global, las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) ungieron un nombre que hoy resuena con el estruendo de las balas que destrozan comunidades veracruzanas: Raúl Rocha Cantú, empresario ligado al certamen de belleza y, según las autoridades federales, pieza clave en una estructura de tráfico de armas y huachicol que terminó inyectando poder de fuego a los grupos criminales que desangran el norte de Veracruz.
Lo que para muchos era solo un magnate con contactos políticos y acceso a escenarios internacionales, para la FGR era un operador silencioso que, mediante empresas de seguridad privada, movía armamento que acabó en manos del Grupo Sombra, del Cártel del Golfo… y también del CJNG.
Una doble provisión que, lejos de frenar la violencia, encendió una guerra irregular donde ambos bandos tenían armas del mismo proveedor.
UN EMPRESARIO CON DOS CLIENTES Y UNA SOLA CONSECUENCIA: MUERTE EN VERACRUZ
La FGR detalló que Rocha utilizaba empresas como SETER y SEGURIMEX para adquirir armas, rematricularlas con apoyo de exmilitares y canalizarlas a diversos cárteles.
La sorpresa llegó cuando los expedientes revelaron que las mismas rutas de suministro alcanzaron al Grupo Sombra —brazo del Cártel del Golfo— y al CJNG, enemigos acérrimos que disputan municipios como Poza Rica, Tihuatlán, Tuxpan, Pánuco, Álamo Temapache y toda la franja norte del estado.
En palabras simples:
Mientras en los noticieros se hablaba de cetros, pasarelas y coronas…
en Veracruz se disparaban armas que él había puesto en circulación.
VERACRUZ: LA PLAZA QUE NO SE PELEA SOLO CON AMBICIÓN, SINO CON ARMAMENTO DE ALTO PODER
El norte de Veracruz —históricamente golpeado por el robo de combustible, desapariciones, cobro de piso y ejecuciones— vio recrudecerse la violencia justo en los años en los que las empresas de Rocha movían armas de forma ilegal.
El fenómeno coincidió con hechos que marcaron la región:
- Narcomantas atribuidas al CJNG apareciendo en varias ciudades.
- Grupo Sombra adjudicándose levantones y ejecuciones selectivas.
- Operativos federales sin resultados visibles.
- Comunidades enteras viviendo entre retenes improvisados y toques de queda no oficiales.
Ahora, con la investigación federal encima, el rompecabezas parece completarse:
los grupos que disputan la plaza estaban armados por el mismo hombre.
UN TESTIGO “COLABORADOR” QUE LLEGÓ TARDE PARA LAS VÍCTIMAS
Rocha pidió incorporarse como testigo protegido, pero la orden de aprehensión llegó después.
En Veracruz, miles de familias que han perdido hijos, padres y hermanos no tienen el privilegio de un acuerdo con la Fiscalía.
Ellos solo recibieron balas, terror y silencio.
Que Rocha haya intentado negociar es una muestra clara de la estructura de impunidad que ha alimentado durante años la violencia en México:
los operadores de cuello blanco negocian…
las víctimas entierran.
LAS PREGUNTAS QUE NADIE EN EL GOBIERNO DE VERACRUZ QUIERE RESPONDER
Si un empresario pudo abastecer con armas a los dos grupos que más matan en la zona norte del estado, entonces:
- ¿Quién permitió la entrada de ese armamento a territorio veracruzano?
- ¿Qué mandos locales, estatales o federales conocían —o participaron— en la operación?
- ¿Cuántos homicidios, desapariciones y ataques armados se cometieron con municiones de la red de Rocha?
- ¿Qué gobiernos municipales recibían “señales” de estos grupos y aun así callaron?
La violencia en Veracruz no nació sola: fue alimentada, armada y financiada desde oficinas refrigeradas y contratos de papel.
La guerra no empezó en Tuxpan, Poza Rica o Álamo: empezó en escritorios.
MIENTRAS MISS UNIVERSO CORONA REINAS, EN VERACRUZ SE ENTERRENA FAMILIAS ENTERAS
El contraste es grotesco:
escenarios globales, modelos sonrientes, discursos de paz…
y al mismo tiempo, fusiles abastecidos por un hombre que se codeaba con la élite empresarial, detonando en colonias humildes, caminos rurales y calles donde las familias ya no duermen tranquilas.
La pregunta es simple y brutal:
¿Cuánta sangre veracruzana fue derramada para financiar coronas, lujos y contratos internacionales?
VERACRUZ EXIGE RESPUESTAS, JUSTICIA Y UNA INVESTIGACIÓN QUE NO SE DOBLE
La investigación de la FGR es un comienzo.
Pero para Veracruz, para sus muertos, para sus desaparecidos, no basta con detener al proveedor.
Se necesita desmantelar todas las complicidades políticas, empresariales y policiales que permitieron que la región norte del estado se convirtiera en un tablero de guerra armado desde los despachos.
Porque mientras no se nombre todo el entramado, mientras no se evidencie la red completa, mientras no caigan los cómplices…
los responsables seguirán siendo invisibles.
Y los veracruzanos seguirán siendo las víctimas.
Redacción Reportaje Veracruzano



