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CAPTUTAN CON DROGA Y ARMAS A HERMANO DE DELEGADA DEL BIENESTAR POZA RICA Y A EXESPOSO DE MIRTHA EXCANDIDATA DE MORENA POR TIHUATLÁN

El apellido incómodo, las maletas repletas y la pregunta que nadie en el poder quiere responder: ¿hasta dónde llega la podredumbre?

Poza Rica/Tihuatlán, Ver.— La realidad estalla sin maquillaje: mientras el discurso oficial presume programas sociales y cercanía con el pueblo, la sombra del crimen vuelve a filtrarse peligrosamente cerca de las estructuras de gobierno. La noche del lunes 30 de marzo no fue una más. Fue un golpe seco que desnuda vínculos, silencios y una red de poder que hoy huele a complicidad.



Durante un cateo ejecutado en la colonia Magisterial del municipio de Tihuatlán, autoridades estatales y federales detuvieron a ocho personas. Entre ellas, un nombre que pesa políticamente: Heriberto “N”, hermano de la delegada regional del Bienestar en Poza Rica, Estefani Galassi Gómez.

No se trató de una detención menor. En el inmueble intervenido, elementos de la Fiscalía General del Estado, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, aseguraron maletas repletas de droga. Sí, maletas. No bolsitas, no consumo personal: equipaje cargado con sustancias con características de marihuana, cristal y cocaína. Un volumen que apunta a algo más que un delito aislado.



La lista de detenidos incluye también a Raúl Birzabith “N”, Ana Karen “N”, Bernny Arain “N”, Denilsson José “N”, Atanacia “N”, Salustio “N” y Gloria “N”. Entre ellos destaca otro vínculo político: el exesposo de Mirtha Idalia García, excandidata a la alcaldía de Tihuatlán por Morena en 2025, quien rápidamente intentó deslindarse públicamente de los hechos.

Pero el dato que golpea, que incomoda, que exige respuestas, sigue intacto: el parentesco directo entre uno de los detenidos y una funcionaria clave del aparato social del gobierno federal en la región.
Hasta ahora, el silencio es absoluto.

Ni una postura. Ni un mensaje. Ni una explicación.
¿Ignorancia? ¿Distancia real? ¿O un cálculo político que apuesta al desgaste mediático y al olvido colectivo?



Las autoridades informaron que los detenidos serán presentados ante un juez de control por delitos contra la salud, cohecho y contra las instituciones de seguridad pública, luego de que presuntamente opusieran resistencia. Sin embargo, el fondo del asunto no está solo en lo jurídico. Está en lo estructural.

Porque cuando la droga aparece en maletas dentro de una red con nombres vinculados al poder político, la narrativa oficial de transformación comienza a resquebrajarse.

Hoy, la ciudadanía no solo exige detenciones. Exige claridad.

¿Quién protege a quién? ¿Quién sabía y guardó silencio? ¿Y cuántos casos más siguen enterrados bajo el discurso del “bienestar”?

En Veracruz, la línea entre gobierno y crimen vuelve a difuminarse. Y esta vez, no hay forma de mirar hacia otro lado.

Redacción Reportaje Veracruzano

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