Culpabilidad acreditada: cae exjefe pericial del duartismo por desaparición forzada

Veracruz vuelve a mirar de frente uno de los capítulos más oscuros de su historia reciente: la manipulación institucional en casos de desaparición.
En un fallo que marca un punto de quiebre en la larga cadena de impunidad que ha rodeado los crímenes del pasado reciente, un tribunal declaró culpable al exdirector de Servicios Periciales de Veracruz, exfuncionario durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, por su responsabilidad en un caso vinculado a la desaparición de personas.
La resolución judicial se centra en su presunta participación en irregularidades dentro del caso de David Lara Cruz, un expediente que durante años ha sido señalado por familiares de víctimas y colectivos como ejemplo del uso perverso de las instituciones encargadas de procurar justicia.
Una pieza clave en la maquinaria de encubrimiento
De acuerdo con los elementos expuestos en el proceso, el exfuncionario no habría sido un actor menor. Desde la dirección de Servicios Periciales —área estratégica para la identificación de restos, manejo de evidencias y dictámenes forenses—, se le atribuye haber intervenido en acciones que entorpecieron la correcta investigación del caso.
Esto abre una línea aún más grave: la posibilidad de que desde el aparato estatal se hayan manipulado pruebas, alterado dictámenes o retrasado procesos clave, en perjuicio directo de las víctimas y sus familias.
El caso de David Lara Cruz no es aislado. Se inserta en un contexto más amplio donde Veracruz, particularmente durante el sexenio duartista, acumuló denuncias por desapariciones forzadas, hallazgos de fosas clandestinas y una sistemática falta de respuesta institucional.
Sentencia pendiente: fecha clave, 8 de abril
Aunque la culpabilidad ya fue determinada, será el próximo 8 de abril cuando se dicte la sentencia que definirá los años de prisión y las sanciones correspondientes. Este momento será crucial no solo para el acusado, sino para el mensaje que el sistema judicial envíe a una sociedad que exige justicia real, no simulaciones.
¿Justicia o ajuste tardío?
El fallo llega en un escenario donde Veracruz aún arrastra heridas abiertas. Colectivos de búsqueda han documentado durante años cómo las instituciones que debían ayudarles se convirtieron, en muchos casos, en obstáculos.
La condena de un alto exfuncionario podría interpretarse como un avance. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es inevitable:
¿se trata de un acto de justicia integral o de un ajuste tardío que apenas roza la superficie de una red mucho más amplia?
Porque si algo ha dejado claro este proceso, es que las desapariciones en Veracruz no fueron únicamente obra del crimen organizado, sino que, en algunos casos, contaron con el silencio —o la complicidad— de quienes debían investigar la verdad.
El 8 de abril no solo se definirá una pena. Se pondrá a prueba, una vez más, la credibilidad de la justicia en Veracruz.
Redacción Reportaje Veracruzano



