Tensión en el sur: pobladores cercan a personal de Petróleos Mexicanos y paralizan la federal 145

José Azueta, Ver.— La inconformidad social escaló a un punto crítico en la zona sur del estado, donde habitantes de la comunidad de Tesechoacán mantienen retenidos a 31 trabajadores de Petróleos Mexicanos, en un acto de presión que ya impacta directamente la circulación sobre la carretera federal 145, en el tramo Ciudad Alemán–Isla.
El grupo de empleados —entre ellos un superintendente y personal de seguridad física— fue interceptado mientras realizaba labores relacionadas con el mantenimiento de ductos. Desde entonces, permanecen bajo resguardo de los manifestantes en las inmediaciones del puente Tesechoacán, sin posibilidad de retirarse, aunque se les permite alimentarse en el lugar.
Detrás de la retención hay un reclamo que lleva tiempo acumulándose: la rehabilitación inconclusa de este puente estratégico, cuya condición —según denuncian los pobladores— representa un riesgo constante y un freno para la economía local. La estructura conecta rutas clave para transporte de carga, pasajeros y actividades comerciales, por lo que su deterioro ha elevado la presión social.
Los inconformes aseguran que existen compromisos incumplidos por parte de la paraestatal, particularmente en lo referente a la reparación de dos ductos de 24 pulgadas que atraviesan la zona y al avance de la obra del puente. La exigencia es clara: intervención inmediata y resultados visibles.
Mientras tanto, la tensión se mantiene contenida. No se reportan personas lesionadas, pero el conflicto continúa sin resolverse. Se espera la llegada de autoridades estatales y representantes de Petróleos Mexicanos para abrir una mesa de diálogo que permita destrabar la situación.
El caso pone nuevamente sobre la mesa un patrón recurrente en Veracruz: comunidades que, ante la falta de respuesta institucional, optan por medidas extremas para ser escuchadas. Hoy, el puente Tesechoacán no solo conecta caminos; también exhibe la fractura entre promesas oficiales y la realidad que viven miles de veracruzanos.
Redacción Reportaje Veracruzano



