
La bomba finalmente estalló. En medio de las recientes protestas magisteriales, la gobernadora Rocío Nahle García reveló que la Fiscalía Anticorrupción ya obtuvo dos órdenes de aprehensión adicionales contra exintegrantes de la fundación que administraba los recursos de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), en un caso que apunta a años de presunto manejo irregular y opaco del dinero público.
El mensaje desde Palacio de Gobierno fue directo: la red de responsabilidades aún no se cierra.
“Ya hay dos órdenes de presentación pendientes… no sabemos dónde están, pero van a aparecer”, soltó la mandataria, dejando entrever que el cerco judicial se estrecha contra quienes —según la investigación— habrían participado en esquemas de triangulación financiera.
La trama: triangulación y opacidad
De acuerdo con la titular del Ejecutivo, ya tres personas están detenidas y en proceso judicial, entre ellas el exrector de la institución. Sin embargo, la investigación no termina ahí.
Nahle sostuvo que los implicados en la fundación “sacaban el dinero y lo movían en otros giros”, en lo que describió como un manejo irregular sistemático de los recursos de la UPAV.
La acusación es grave: no se trata de fallas administrativas menores, sino de un posible esquema estructurado de desvío que —según dijo— ya está plenamente documentado por la Fiscalía Anticorrupción.
Más de 60 mil estudiantes en medio del huracán
El gobierno estatal intenta contener daños en una institución que atiende a más de 60 mil estudiantes, a quienes —aseguró la gobernadora— no se les dejará “al garete”.
Como parte del reordenamiento, el Ejecutivo emitió un decreto para dar certidumbre jurídica al alumnado y lanzó una convocatoria masiva para depurar la plantilla docente.
El resultado preliminar:
Más de 5 mil docentes registrados
Verificación individual de cargas académicas
Cruce de información por 12 regiones
Reorganización de cerca de 500 direcciones
El diagnóstico oficial es demoledor: durante años operó “un sistema opaco” dentro de la universidad.
Pagos en puerta… y protestas que incomodan
En un giro que levantó cejas en el ámbito político, la gobernadora adelantó que esta misma semana comenzará el pago a más de 5 mil profesores, luego de que el viernes iniciaran depósitos a personal administrativo.
Pero lo que realmente tensó el discurso fue su reacción ante las movilizaciones recientes.
“Qué casualidad… empezamos a pagar el viernes y se manifiestan algunos”, expresó, marcando distancia frente a las protestas, aunque reiteró respeto a la libre expresión.
El mensaje político fue inequívoco: el gobierno considera que el reordenamiento ya está en marcha y que no habrá marcha atrás.
Lo que viene: más capturas en el horizonte
Desde el Ejecutivo se insiste en que no habrá impunidad para quienes integraron la fundación señalada. La Fiscalía Anticorrupción mantiene abiertas las líneas de investigación y las órdenes de aprehensión pendientes podrían ejecutarse en cualquier momento.
La UPAV entra así en una fase crítica: depuración institucional, pagos en proceso y una ofensiva judicial que apenas comienza.
Porque si algo dejó claro la gobernadora, es que —al menos en el discurso— la consigna está fijada:
poner orden… cueste lo que cueste.
Redacción Reportaje Veracruzano



