Diputados vacían el Congreso y dejan plantados a jinetes; exigen respeto y reclaman abandono legislativo

Xalapa, Ver. — La paciencia del sector ecuestre veracruzano se agotó. Integrantes de la Unión Estatal Cabalgando por Veracruz alzaron la voz contra diputadas y diputados de Morena, a quienes señalaron de abandonar constantemente las sesiones legislativas, provocando la suspensión de trabajos parlamentarios y dejando en el limbo temas de interés social y cultural.
Este jueves, decenas de jinetes, criadores, domadores y promotores de la tradición ecuestre acudieron al Congreso del Estado con la expectativa de presenciar la presentación de un punto de acuerdo impulsado por el diputado del Partido del Trabajo, Ramón Díaz Ávila, mediante el cual se exhortaría al Poder Ejecutivo para que el Consejo Estatal del Patrimonio Cultural emitiera la declaratoria oficial que reconozca a las cabalgatas como Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Veracruz.
Sin embargo, se toparon con la misma escena que ya se ha vuelto costumbre en el recinto legislativo: curules vacías, diputados ausentes y una sesión suspendida por falta de quórum.
La molestia no tardó en estallar.
Ricardo Romero Cuevas, presidente de la Unión Estatal Cabalgando por Veracruz, reprochó que quienes ocupan una curul parecieran haber olvidado quién paga sus salarios.
“Por respeto a la gente que vino, debieron estar los diputados porque su sueldo sale de todos nosotros. Aunque seamos gente de a caballo o de rancho, merecemos respeto”, sentenció.
La inconformidad no solo se centró en la suspensión de la sesión, sino en lo que consideran una actitud reiterada de desprecio hacia sectores tradicionales que también forman parte de la identidad veracruzana.
Los jinetes recordaron que las cabalgatas no son simples recorridos recreativos, sino una manifestación cultural profundamente arraigada en la historia del estado, con dimensiones religiosas, familiares, económicas y turísticas.
Romero Cuevas subrayó que la primera cabalgata en Veracruz data desde la llegada de los españoles y que, pese a más de 500 años de historia, aún no existe una legislación formal que proteja esta práctica.
“Es increíble que a 500 años de haberse registrado la primera cabalgata no tengamos una ley que nos represente. Parece que piensan que la gente como nosotros no tiene cultura para ser tomada en cuenta”, lamentó.
Desde municipios como Puente Nacional, Alto Lucero, Xico, Coatepec y Teocelo, los asistentes hicieron el viaje hasta Xalapa esperando ser escuchados, pero terminaron siendo testigos de una legislatura paralizada por la ausencia de quienes deberían estar trabajando.
Uno de los ejemplos más representativos, señalaron, es la cabalgata de Vega de Alatorre, que inició con apenas 180 jinetes y hoy reúne a cerca de 8 mil participantes provenientes de distintos estados del país, convirtiéndose en un importante motor turístico y económico regional.
Además, rechazaron los señalamientos sobre presunto maltrato animal, asegurando que el bienestar de los caballos es prioridad absoluta.
“Se piensa que afectamos a los caballos, pero nosotros los cuidamos, los protegemos; forman parte de nuestra familia”, afirmó.
Mientras los jinetes piden reconocimiento, el Congreso sigue ofreciendo ausencias. Y en Veracruz, cada sesión reventada no solo exhibe desorden político, sino también el desprecio institucional hacia quienes sostienen vivas las tradiciones que dan identidad al estado.
Redacción Reportaje Veracruzano



