Pobladores protestan contra el alcalde de Tecolutla por extorsión y levantones a taxistas

Tecolutla Exige Respuestas: Dos Taxistas Desaparecidos en un Solo Día Desatan Bloqueo en la Federal 180 y Cuestionan la Ausencia de Autoridades
Tecolutla, Veracruz — 16 de abril de 2026. La tarde de este jueves se tiñó de incertidumbre y furia contenida en la comunidad de Casitas. Dos taxistas fueron privados de su libertad en hechos distintos pero ocurridos el mismo día, lo que provocó que ruleteros, familiares y vecinos bloquearan la carretera federal 180 en demanda de acciones inmediatas y efectivas por parte de las autoridades municipales, estatales y federales.
El primer caso se registró alrededor de las 14:00 horas en la localidad de La Vigueta. Esteban de Jesús Luna, conductor del taxi número 117 y originario de Casitas, fue interceptado por hombres armados que lo obligaron a descender de su unidad. El vehículo fue localizado abandonado cerca del hotel “Bonito”. Horas más tarde se reportó la desaparición de Julián Bernardino, adulto mayor originario de Monte Gordo, quien manejaba el taxi número 58. Su unidad apareció con las puertas abiertas, lo que encendió las alertas entre sus allegados.
Ambos hombres son descritos por sus familias y compañeros como personas trabajadoras, tranquilas y sin antecedentes que los vinculen a actividades ilícitas. Hasta el cierre de esta edición, no se tiene información oficial sobre su paradero.
Ante la doble desaparición, el gremio de taxistas se organizó rápidamente junto con familiares de las víctimas y decidió cerrar la circulación en la federal 180 a la altura de Casitas. El bloqueo no es un acto aislado de protesta: es una medida de presión desesperada para que las autoridades respondan con resultados concretos en la búsqueda y localización con vida de los dos conductores.
Los manifestantes exigieron de manera explícita la presencia de la gobernadora Rocío Nahle García, a quien le demandaron “demostrar su amor por Veracruz y por el pueblo” atendiendo esta grave situación de inseguridad que azota la región costera. Familiares de las víctimas hicieron un llamado directo a la ciudadanía para que comparta y difunda la información, con el fin de que las instituciones reaccionen de inmediato.
Esta no es la primera vez que el municipio de Tecolutla y sus comunidades aledañas enfrentan episodios de violencia que dejan a familias en vilo. La zona, parte del corredor turístico de la Costa Esmeralda, ha visto cómo la inseguridad afecta directamente a sectores vulnerables como los transportistas, quienes día con día salen a ganarse el sustento en las carreteras y brechas locales.
Preguntas incómodas que exigen respuesta inmediata:
¿Dónde estaba el presidente municipal, Ing. Wenceslao Santiago Castro, mientras dos taxistas eran levantados en pleno día en su municipio?
¿Por qué los ciudadanos tienen que recurrir al bloqueo de una vía federal para que sus demandas de seguridad sean escuchadas?
¿Cuántas desapariciones más serán necesarias para que las estrategias de coordinación entre los tres niveles de gobierno dejen de ser comunicados y se traduzcan en operativos visibles y efectivos?
El alcalde Santiago Castro, quien asumió el cargo el 1 de enero de 2026 y ha participado activamente en eventos como la coronación de la reina del Festival del Coco, enfrenta ahora un cuestionamiento directo sobre la prioridad que su administración otorga a la seguridad frente a actividades turísticas y protocolarias.
La gobernadora Nahle, quien ha reiterado en múltiples ocasiones su compromiso con la paz y la coordinación en materia de seguridad, es llamada a demostrar con hechos esa prioridad en una zona que sigue generando alertas por la presencia del crimen organizado y la vulnerabilidad de los trabajadores del volante.
Mientras las familias de Esteban de Jesús Luna y Julián Bernardino esperan con angustia cualquier noticia, el pueblo de Casitas mantiene el bloqueo como única herramienta visible para forzar una respuesta institucional. No se trata solo de dos taxistas desaparecidos: se trata de la erosión constante de la confianza en las autoridades cuando la violencia golpea a quienes simplemente intentan trabajar.
Tecolutla y su región costera merecen más que pronunciamientos. Merecen resultados. Los dos conductores deben ser localizados con vida, y las autoridades deben explicar —con hechos y no con silencios— por qué la inseguridad persiste en un municipio que se promociona como destino turístico.
El tiempo apremia. El bloqueo en la federal 180 es solo el síntoma de una indignación que crece. Ignorarla no es opción.
Redacción Reportaje Veracruzano



