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COBAEV BAJO SOSPECHA: ACUSAN REPARTO DE PLAZAS, BLOQUEO SINDICAL Y CONTROL ABSOLUTO DESDE LA CÚPULA

Señalan a Ericka Ayala y a la dirección general de convertir al COBAEV en un feudo político-laboral mientras sindicatos minoritarios denuncian persecución y cerrazón institucional
Xalapa, Ver.— El Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz vuelve a quedar atrapado en el ojo del huracán. Esta vez, no por sus resultados académicos ni por estrategias educativas, sino por graves señalamientos de presunto agandalle de plazas, control sindical absoluto y un esquema que, de confirmarse, exhibiría una estructura de poder enquistada durante años dentro del sistema educativo veracruzano.

Integrantes del Sindicato Único Unificador de Movimiento Amplio de los Trabajadores al Servicio del COBAEV (SUMATCOBAEV) lanzaron acusaciones directas contra la exdiputada local Ericka Ayala Ríos, líder del sindicato mayoritario SUITCOBAEV, a quien señalan de haberse quedado con alrededor de 75 plazas laborales de las 150 liberadas recientemente por el Gobierno del Estado. Según la denuncia, el resto habría quedado en manos de la directora general del COBAEV, Lorena Martínez Carrera.

La acusación no es menor. Habla de presuntos acuerdos cupulares dentro de una institución que maneja recursos públicos, controla 71 planteles en 65 municipios y atiende a más de 65 mil estudiantes veracruzanos.

“Se las repartieron mitad y mitad”, denunció públicamente Moisés Leonardo Moteo Rebolledo, dirigente del SUMATCOBAEV, quien aseguró que existe una alianza entre la dirección general y el sindicato mayoritario para concentrar poder y marginar a las demás organizaciones laborales.

Las declaraciones abren una grieta delicada dentro del sistema educativo estatal: ¿quién decide realmente el destino de las plazas dentro del COBAEV?, ¿existen mecanismos transparentes de asignación o prevalece un modelo de cuotas políticas y sindicales?
Pero las acusaciones van todavía más lejos.

El sindicato minoritario asegura que enfrenta un intento sistemático de desaparición institucional mediante obstáculos administrativos y jurídicos. Denuncian que el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje mantiene suspendida de manera provisional su toma de nota, situación que limita su operación y representación legal.

Además, señalaron cláusulas del contrato colectivo que consideran abusivas y coercitivas. Una de ellas, según expusieron, establece que cualquier trabajador que abandone el sindicato mayoritario podría ser dado de baja de la institución “sin responsabilidad para los directivos”, un señalamiento extremadamente delicado que, de comprobarse, colocaría al COBAEV bajo cuestionamientos por posibles prácticas de control laboral y sindical incompatibles con la libertad de asociación.

El trasfondo resulta todavía más explosivo porque las denuncias aparecen después de que circularan versiones sobre presunta venta de plazas, existencia de “aviadores” y personal que cobra sin trabajar.
Aunque hasta el momento no existe una postura oficial contundente que desmienta o aclare puntualmente cada acusación, el silencio institucional comienza a convertirse en combustible político.

Porque cuando sindicatos denuncian cerrazón, concentración de poder y reparto discrecional de espacios laborales dentro de una institución educativa pública, el problema deja de ser únicamente sindical: se convierte en un asunto de interés público.

Y mientras miles de jóvenes veracruzanos acuden diariamente a las aulas del COBAEV buscando oportunidades de futuro, detrás de los escritorios parece librarse otra batalla: la del control político, sindical y económico de una de las estructuras educativas más grandes del estado.

La pregunta que ahora comienza a crecer en Veracruz es inevitable: ¿el COBAEV está formando estudiantes… o sosteniendo intereses de grupo?

Redacción Reportaje Veracruzano

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