Lluvias colapsan calles en Poza Rica, pero río Cazones se mantiene estable

Las lluvias registradas este lunes 11 de mayo en Poza Rica dejaron calles inundadas, drenajes rebasados y severos encharcamientos en distintos puntos de la ciudad. Sin embargo, contrario a la alarma que comenzó a propagarse en redes sociales, el río Cazones no presentó una crecida de riesgo ni un aumento considerable en su nivel.
Durante la tarde y noche, ciudadanos compartieron imágenes y videos de vialidades cubiertas por agua, principalmente en sectores donde el sistema de alcantarillado volvió a colapsar ante las precipitaciones. La preocupación creció rápidamente entre la población debido a publicaciones que advertían sobre una supuesta fuerte subida del río, generando incertidumbre y temor entre familias de zonas vulnerables.
No obstante, los propios datos difundidos por la Unidad Municipal de Protección Civil muestran que el incremento del afluente fue mínimo. A las 14:30 horas el río Cazones se encontraba en 75 centímetros y para las 21:00 horas alcanzó apenas los 90 centímetros, una variación que está lejos de representar un escenario crítico.
El verdadero problema de la jornada no estuvo en el río, sino bajo las calles de Poza Rica.
En colonias como el fraccionamiento Gaviotas, vecinos denunciaron inundaciones derivadas del colapso de drenajes y alcantarillas saturadas, situación que volvió a convertir varias vialidades en auténticas lagunas urbanas. Habitantes aseguran que cada lluvia intensa revive el mismo escenario: agua acumulada, circulación paralizada y temor de que el líquido entre a las viviendas.
Las críticas comenzaron a dirigirse hacia el área municipal encargada del drenaje y alcantarillado, responsabilidad del regidor segundo Carlos Barrios Rosales, de Movimiento Ciudadano. Ciudadanos cuestionaron la falta de mantenimiento preventivo y la ausencia de soluciones de fondo para una problemática que, aseguran, lleva años agravándose.
La tormenta de este lunes dejó una escena reveladora para Poza Rica: mientras el río permanecía relativamente estable, el sistema urbano volvió a demostrar su fragilidad. Porque al final, la mayor inundación no vino del Cazones… sino de una infraestructura que desde hace tiempo parece incapaz de resistir una lluvia fuerte y de una desinformación digital que terminó elevando más el miedo que el propio nivel del agua.
Redacción Reportaje Veracruzano



