TERROR EN EL CORAZÓN PETROLERO: ABANDONAN RESTOS HUMANOS Y PONCHALLANTAS FRENTE A INSTALACIONES DE PEMEX EN POZA RICA

La violencia volvió a irrumpir con crudeza en una de las zonas más transitadas y estratégicas de Poza Rica. Durante la noche del miércoles, el distribuidor vial ubicado a la altura de la Puerta 3 de Pemex, frente al área de Contraincendio, se convirtió en escenario de un hecho que provocó una amplia movilización de corporaciones de seguridad y sembró inquietud entre trabajadores petroleros, automovilistas y habitantes de la ciudad.
Los acontecimientos comenzaron alrededor de las 23:30 horas, cuando autoridades municipales y estatales recibieron reportes sobre la presencia de objetos metálicos esparcidos sobre la carpeta asfáltica del distribuidor vial, artefactos comúnmente conocidos como ponchallantas y utilizados para dañar neumáticos y obstaculizar la circulación.
De acuerdo con la información obtenida en el lugar, una ambulancia perteneciente a Salud Municipal que transitaba por la zona habría pasado sobre dichos objetos, sufriendo afectaciones en sus neumáticos. Al descender para inspeccionar lo ocurrido, paramédicos y elementos policiacos realizaron un hallazgo que transformó un incidente vial en una escena de alto impacto: restos humanos, entre ellos una cabeza cercenada, presuntamente abandonados junto a una cartulina con un mensaje que decía: La plaza tiene dueño, aquí está tu tienda, pendejo. Atte: S10. atribuido por versiones preliminares a integrantes de la delincuencia organizada.
Las autoridades estatales no han confirmado la autenticidad ni la procedencia del mensaje localizado en el sitio, por lo que dicho elemento forma parte de las líneas de investigación abiertas por la Fiscalía General del Estado.
La gravedad del hallazgo obligó al cierre total de los accesos al distribuidor vial durante varias horas, mientras peritos y agentes ministeriales realizaban el procesamiento criminalístico correspondiente. Los restos fueron cubiertos para preservar la escena y evitar su exposición a quienes transitaban por el lugar.
Al operativo acudieron elementos de distintas corporaciones, entre ellas personal de la Secretaría de Marina, Policía Estatal, Policía Ministerial, Fiscalía General del Estado y Servicios Periciales, quienes efectuaron el levantamiento de indicios y la integración de la carpeta de investigación.
Posteriormente, los restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense, donde especialistas llevarán a cabo los estudios necesarios para establecer la identidad de la víctima y las circunstancias del crimen.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad había emitido información oficial sobre posibles responsables, móviles o detenciones relacionadas con el caso.
El episodio vuelve a colocar sobre la mesa la preocupación por la seguridad en una ciudad históricamente ligada a la industria petrolera y cuyo distribuidor vial constituye uno de los principales puntos de conexión para trabajadores, unidades de emergencia y transporte de carga. Mientras las investigaciones avanzan, la incertidumbre y el temor vuelven a instalarse en una zona que durante décadas simbolizó desarrollo y actividad económica, pero que ahora fue escenario de una nueva manifestación de violencia.
Redacción Reportaje Veracruzano



