XALAPA, ENTRE RECICLAJE POLÍTICO Y NUEVAS APUESTAS: LA BATALLA POR LAS CURULES YA COMENZÓ

La capital veracruzana se convierte nuevamente en escenario de una disputa donde viejos nombres, figuras desgastadas y proyectos emergentes buscan posicionarse rumbo a las diputaciones federales y locales de 2027
Mientras las redes sociales se inundan de encuestas, sondeos y estrategias digitales para medir el pulso electoral, en Xalapa comienza a perfilarse una realidad incómoda para varios grupos políticos: la renovación prometida por algunos partidos parece estancarse entre perfiles conocidos, exfuncionarios cuestionados y actores que cargan consigo el peso de administraciones pasadas.

Diversos ejercicios de medición difundidos recientemente han despertado críticas debido a la inclusión de personajes cuya trayectoria política genera más controversias que entusiasmo ciudadano. En los pasillos políticos xalapeños comienza a instalarse una pregunta inevitable: ¿la clase política realmente se renovó o simplemente cambió de camiseta?

Uno de los nombres que más ruido genera es el de Eduardo Vega Yunes, identificado por su parentesco con la familia Yunes y por su paso por diversas fuerzas políticas. Sus detractores cuestionan su capacidad de movilización electoral y consideran que su eventual aspiración carecería de una estructura sólida que la respalde. En el entorno político también circulan versiones sobre diferencias con integrantes del gabinete estatal, aunque ninguna de ellas ha sido confirmada oficialmente.
Otra figura que aparece en las especulaciones es la titular del ORFIS, Delia González Cobos, cuya posible incursión electoral ha provocado opiniones encontradas. Mientras algunos destacan su experiencia administrativa, otros consideran que su nivel de conocimiento entre el electorado xalapeño aún es limitado para competir en un distrito de alta complejidad política como la capital veracruzana.

El caso de Dorheny García Cayetano tampoco pasa desapercibido. La exsecretaria del Trabajo y actual legisladora local enfrenta cuestionamientos de sectores ciudadanos y opositores respecto a los resultados obtenidos durante sus distintas responsabilidades públicas. Sus críticos sostienen que su presencia territorial no corresponde al peso político que algunos grupos internos le atribuyen dentro del movimiento gobernante.

En la misma línea aparece el nombre del diputado federal Eleazar Guerrero Pérez, cercano al círculo político del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez. Aunque mantiene presencia dentro del oficialismo, opositores y analistas han señalado reiteradamente la necesidad de transparentar el desempeño y resultados obtenidos durante su paso por la administración estatal y su actual actividad legislativa.

Pero el tablero político xalapeño no se limita al oficialismo.
En diversas mediciones internas y ejercicios de opinión, el exalcalde Américo Zúñiga Martínez continúa apareciendo como uno de los perfiles con mayor reconocimiento y competitividad electoral en la capital. Su salida del PRI, partido en el que desarrolló gran parte de su carrera política, abrió interrogantes sobre su futuro político y el eventual espacio desde donde podría competir.
Asimismo, el excandidato municipal Román Moreno Hernández emerge como otra de las figuras que buscan capitalizar el desgaste del gobierno municipal actual. Su desempeño electoral en la pasada elección por la alcaldía dejó claro que existe un sector importante del electorado dispuesto a respaldar alternativas distintas al bloque gobernante.

Todo ello ocurre mientras la administración municipal encabezada por Daniela Griego Ceballos enfrenta críticas relacionadas con servicios públicos, infraestructura urbana y capacidad de respuesta administrativa, factores que inevitablemente influirán en el ánimo ciudadano de cara a las próximas elecciones.
La verdadera encuesta, sin embargo, aún no se levanta en redes sociales ni en grupos de WhatsApp.
Esa se realizará en las colonias, en los mercados, en las universidades y en las calles donde los ciudadanos decidirán si apuestan por nuevas caras, reciclan figuras conocidas o castigan políticamente a quienes consideran que no cumplieron las expectativas.
Porque en política, los cargos no se heredan, las campañas no se ganan en Facebook y los apellidos, por sí solos, hace tiempo dejaron de garantizar votos.
Redacción Reportaje Veracruzano



