Ataque a balazos deja un muerto en San Miguel; ocho casquillos y dos motocicletas abren nuevas interrogantes

Veracruz, Ver.— Lo que comenzó como una agresión a tiros terminó convirtiéndose en una investigación con varios cabos sueltos. Un operador de pipas murió después de ser atacado en calles del Barrio Segundo, mientras en el lugar quedaron ocho casquillos percutidos y dos motocicletas cuya procedencia y posible relación con el crimen ya son analizadas por las autoridades.
La víctima fue identificada como Alfredo Gómez Jácome, de 45 años, quien trabajaba como operador de unidades dedicadas al transporte de agua para una empresa particular.

El ataque ocurrió durante la noche del lunes 24 de agosto, sobre la calle Nicolás Bravo, en el tramo donde confluyen San Miguel y Hermenegildo Galeana.
Gómez Jácome fue encontrado lesionado y trasladado de emergencia al Hospital General Miguel Alemán González. Llegó con vida, pero su condición no pudo ser revertida y murió minutos después de su ingreso.
Un elemento particularmente relevante para los investigadores es que el hombre habría sido llevado al hospital con las manos esposadas, circunstancia que podría resultar clave para establecer qué sucedió antes de la balacera.
La hipótesis que aún debe probarse
Entre las primeras líneas de investigación se encuentra la posibilidad de que el operador hubiera sido víctima de un intento de privación de la libertad.
La versión preliminar señala que pudo haberse resistido y que sus agresores habrían respondido disparándole.
Pero, hasta ahora, esa hipótesis no ha sido confirmada por la autoridad ministerial. La Fiscalía deberá determinar si realmente existió un intento de llevarse a la víctima por la fuerza o si las esposas y el ataque obedecieron a otra circunstancia.
En el sitio, personal ministerial y de Servicios Periciales realizó el levantamiento de aproximadamente ocho casquillos percutidos, además de documentar la posición de los indicios y las condiciones en que quedó la escena.
Dos motocicletas, otro elemento bajo investigación
Frente al punto donde ocurrió la agresión fueron localizadas dos motocicletas abandonadas.
Su presencia podría resultar significativa para esclarecer el caso, aunque hasta el momento no existe confirmación oficial de que hayan sido utilizadas por los atacantes.
Las unidades serán sometidas a las investigaciones correspondientes para determinar propietarios, antecedentes y, en su caso, posibles evidencias que permitan establecer quién las utilizó y por qué terminaron abandonadas en ese sitio.
Tras confirmarse el fallecimiento, corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno desplegaron un operativo para intentar ubicar a los responsables.
Mientras tanto, la Fiscalía General del Estado mantiene abierta la investigación para reconstruir la secuencia de los hechos, establecer el móvil y determinar quiénes participaron en el ataque.
Por ahora no se ha informado oficialmente sobre personas detenidas.
El caso deja una serie de interrogantes que deberán ser respondidas mediante la investigación ministerial: ¿quién interceptó a Alfredo Gómez Jácome?, ¿por qué estaba esposado?, ¿hubo realmente un intento de privación de la libertad? y qué relación, si alguna, tienen las dos motocicletas abandonadas con el ataque?
Las respuestas estarán en los indicios que quedaron detrás de la balacera.
Redacción Reportaje Veracruzano



