Familia de médico orizabeño denuncia irregularidades y presunto despojo tras su detención en Cancún

Orizaba, Ver.- A más de un año de la detención del médico orizabeño Hugo Murillo en Quintana Roo, familiares, colegas y personas cercanas al especialista mantienen una campaña para exigir que su proceso penal se desarrolle con apego a derecho y sin dilaciones.
Bajo el movimiento #JusticiaParaHugoMurillo, sus allegados sostienen que detrás del caso existen presuntas irregularidades procesales y un conflicto patrimonial que habría derivado en la pérdida de bienes del médico mientras éste permanece sujeto a prisión preventiva.
De acuerdo con la versión expuesta por familiares, la historia se remonta aproximadamente seis años atrás, cuando Murillo conoció en su consultorio a una mujer embarazada que atravesaba una situación de vulnerabilidad.
Posteriormente, aseguran, la madre biológica de dos menores habría tenido periodos de ausencia, por lo que el médico asumió durante varios años tareas de cuidado y manutención. Uno de los menores incluso habría sido registrado formalmente por el especialista conforme a los procedimientos legales correspondientes.
La situación cambió en 2024, cuando, después de varios años sin contacto, la progenitora reapareció y presentó una denuncia relacionada con uno de los menores.
El médico fue detenido el 7 de julio de 2024. Sus familiares cuestionan las circunstancias de la aprehensión y aseguran que, durante la intervención, se le habrían retirado las llaves de su vivienda, vehículos y otras pertenencias, las cuales presuntamente quedaron en poder de la denunciante.
Según la versión de los allegados, tres días después se formalizó la imputación penal y Murillo quedó sujeto a prisión preventiva.
A partir de entonces, el conflicto habría trascendido del ámbito penal al patrimonial. Los familiares sostienen que, durante el periodo en que el médico permaneció privado de la libertad, la denunciante habría ocupado su vivienda durante varios meses y presuntamente dispuesto de diversos bienes.
Entre los señalamientos se encuentran la supuesta comercialización de una camioneta propiedad del médico, artículos del domicilio y un automóvil perteneciente a un tercero.
Los promoventes de la campaña aseguran que, pese a haber presentado denuncias relacionadas con estos hechos, las investigaciones por el presunto despojo y robo no han avanzado como esperaban.
A estas circunstancias se suma, según la familia, la actuación de la primera defensa particular de Murillo, a la que atribuyen omisiones durante etapas relevantes del proceso, además de cuestionar los honorarios que habría cobrado.
Actualmente, el caso se encuentra en manos de una nueva representación legal, que enfrenta, de acuerdo con los familiares, constantes diferimientos de audiencias y dificultades para incorporar peritajes considerados fundamentales para la estrategia de defensa.
Entre las pruebas que buscan incorporar se encuentran estudios en materia de psicología e investigaciones de campo que, de acuerdo con los allegados, permitirían confrontar la acusación y esclarecer las circunstancias en las que se originó el proceso.
La familia y el círculo cercano del médico insisten en que su demanda no pretende privilegios ni impunidad. Su principal petición, aseguran, es que el caso sea revisado de manera objetiva, que las pruebas de ambas partes sean valoradas sin sesgos y que se respete el derecho del imputado a ser juzgado dentro de un plazo razonable.
Mientras tanto, Hugo Murillo continúa privado de la libertad y sus familiares mantienen la exigencia ante las autoridades judiciales de Quintana Roo y el Consejo de la Judicatura para que se revisen las actuaciones realizadas durante el proceso.
Los señalamientos corresponden a la versión de la familia y personas cercanas al médico; será responsabilidad de las autoridades competentes determinar, mediante las investigaciones y procedimientos correspondientes, si existieron irregularidades, responsabilidades penales o afectaciones patrimoniales.
Redacción Reportaje Veracruzano



