HOSPITAL DE CIUDAD MADERO: NI DOS SEMANAS Y YA COLAPSÓ EL DRENAJE; PACIENTES, ENTRE DEFICIENCIAS Y BOLSAS PARA HACER SUS NECESIDADES

La obra inaugurada por Claudia Sheinbaum enfrenta graves señalamientos: tuberías obstruidas en zona quirúrgica, pisos levantados para reparar drenajes, baños y elevadores sin funcionar, señalización deficiente y pacientes enviados a otros hospitales para recibir atención
Tampico, Tamaulipas.— La fotografía oficial muestra una obra monumental, autoridades sonrientes y una inauguración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero detrás del acto protocolario comienza a emerger otra historia.

El nuevo Hospital General IMSS-Bienestar de Ciudad Madero, presentado como una de las grandes apuestas del Gobierno federal para fortalecer los servicios de salud en el sur de Tamaulipas, enfrenta apenas semanas después de su apertura una serie de señalamientos por presuntas deficiencias que ponen bajo la lupa la calidad con la que fue entregada la infraestructura.
La denuncia que llegó a Reportaje Veracruzano está acompañada de fotografías y videos que muestran trabajos de reparación en el sistema de drenaje del inmueble.

Y no se trata de una tubería localizada en un área secundaria.
Los trabajos se realizan en inmediaciones de la unidad quirúrgica, en el primer piso, donde trabajadores tuvieron que intervenir el piso de un pasillo para acceder a la tubería.

De acuerdo con la información proporcionada por personal conocedor de las condiciones del inmueble, el drenaje se encontraba severamente obstruido.
Durante los trabajos de destape habrían sido retirados del interior de la tubería trapos y cabellos.

Personal del Ayuntamiento habría participado además en labores de purga de una línea de drenaje ubicada a un costado de la rampa SEYE, mientras trabajadores de la compañía GESAS acudieron para intervenir la tubería y tratar de restablecer su funcionamiento.
La escena resulta difícil de conciliar con la condición de un hospital que apenas acaba de abrir sus puertas.
¿QUIÉN PROBÓ EL DRENAJE ANTES DE INAUGURAR?
La pregunta es inevitable.
Si el hospital estaba listo para recibir pacientes, ¿quién realizó las pruebas de funcionamiento de las instalaciones hidráulicas y sanitarias?
¿Quién verificó las tuberías?
¿Quién autorizó la entrega?
¿Quién firmó que el inmueble estaba en condiciones de operar?
Porque una cosa es inaugurar un edificio y otra muy distinta es poner en funcionamiento un hospital.
En una instalación médica, un drenaje no es un elemento ornamental.
Es parte de la infraestructura básica que debe funcionar correctamente para garantizar condiciones mínimas de higiene y seguridad.

UNA OBRA CON HISTORIAL
El episodio cobra mayor relevancia porque el hospital arrastra una historia complicada.
La obra acumuló durante años retrasos, modificaciones y problemas técnicos.
La Auditoría Superior de la Federación ya había documentado irregularidades relacionadas con el proyecto y retrasos importantes en su ejecución.
En revisiones anteriores también se señaló que determinados trabajos requerían adecuaciones y actualización del proyecto conforme a las normas vigentes aplicables a infraestructura hospitalaria.

Y existe un antecedente que resulta imposible pasar por alto.
Documentación del Congreso de Tamaulipas de 2023 hace referencia a trabajos relacionados con la valoración, análisis y proyecto de reforzamiento estructural del hospital, en medio de los problemas que habían complicado la conclusión de la obra.
Es decir, antes de llegar al corte de listón presidencial, el proyecto ya tenía un expediente de problemas técnicos que ahora vuelve a adquirir relevancia.

297.5 MILLONES DE PESOS EN EQUIPO
La ASF también revisó la adquisición de 5 mil 776 equipos destinados al hospital, por aproximadamente 297.5 millones de pesos.
El dato es revelador: los bienes fueron reportados como entregados a satisfacción, pero permanecían empaquetados y bajo resguardo de proveedores debido a que la infraestructura todavía no estaba concluida.

La pregunta sigue vigente:
¿Por qué se compró y recibió equipamiento por casi 300 millones de pesos cuando el hospital aún no estaba listo para operar?
Y una segunda pregunta resulta obligada:
¿Cuánto costó al erario mantener esos equipos almacenados durante años?

DEL 95 POR CIENTO DE AVANCE AL PISO ROTO
El 22 de abril de 2026, el Gobierno de Tamaulipas informó que las instalaciones hidráulicas del nuevo hospital estaban terminadas y que los servicios generales presentaban un avance cercano al 95 por ciento.
Meses después, el 16 de agosto, Claudia Sheinbaum encabezó la inauguración.
Ahora, trabajadores tienen que romper el piso de un pasillo cercano a la unidad quirúrgica para reparar una tubería de drenaje.

La contradicción merece una explicación.
Si las instalaciones hidráulicas estaban terminadas:
¿Qué falló?
¿La construcción?
¿Los materiales?
¿La instalación?
¿La supervisión?
¿Las pruebas?
¿El mantenimiento?
¿O la recepción de la obra?
LOS PROBLEMAS NO TERMINARÍAN EN EL DRENAJE
La denuncia recibida por Reportaje Veracruzano señala además deficiencias en otros puntos del hospital.

Entre ellas:
- Elevadores que no estarían funcionando.
- Baños con problemas de operación.
- Señalización insuficiente en estacionamiento y zonas cercanas a elevadores.
- Áreas que todavía no estarían funcionando completamente.
- Pacientes que tendrían que ser trasladados a otros hospitales para procedimientos y cirugías.
De comprobarse plenamente estos señalamientos, estaríamos ante una situación que iría mucho más allá de los llamados «detalles de una obra nueva».
Se trataría de infraestructura hospitalaria que habría comenzado a operar sin que todos sus servicios estuvieran plenamente disponibles.
¿Y LAS PANTALLAS?
También existe otro señalamiento que deberá ser documentado.
La fuente asegura que algunas pantallas colocadas en determinadas áreas del hospital habrían sido rentadas para la presentación del inmueble, en lugar de formar parte permanente del equipamiento.
El asunto puede resolverse con documentos.
Bastaría revisar los contratos de adquisición, arrendamiento, instalación y mantenimiento.
Si fueron compradas, ¿cuánto costaron?
Si fueron rentadas, ¿cuánto se pagó?
¿Quién autorizó el gasto?
Y si solamente fueron utilizadas durante la inauguración, ¿por qué?
EL HOSPITAL QUE NO TERMINA DE ABRIR
Quizá uno de los elementos más preocupantes de la denuncia es que, pese a que el hospital ya fue inaugurado oficialmente, no todos los servicios estarían operando a plena capacidad.
La consecuencia sería que pacientes tienen que ser enviados de un hospital a otro para realizar procedimientos y cirugías.
Eso significa que la infraestructura existe.
El edificio está ahí.
La ceremonia ya ocurrió.
Pero la atención integral todavía no estaría disponible.
Y ahí aparece una pregunta incómoda:
¿Se inauguró un hospital o se inauguró una obra que todavía estaba en proceso de convertirse en hospital?
EL REMATE MÁS CRUDO: PACIENTES CON BOLSAS DE PLÁSTICO
Pero hay un señalamiento que supera todos los anteriores por su dimensión humana.

De acuerdo con la fuente consultada por Reportaje Veracruzano, ante las deficiencias de los sanitarios, algunos pacientes estarían teniendo que hacer sus necesidades fisiológicas en bolsas de plástico utilizadas para desechos.
No es una metáfora.
Bolsas de plástico.
Personas enfermas, algunas con movilidad reducida y otras en recuperación, que deberían contar con instalaciones sanitarias dignas, pero que —según la denuncia— estarían utilizando bolsas para poder orinar o evacuar.
Si las fotografías y videos proporcionados a este medio confirman plenamente las circunstancias denunciadas, la situación obligaría a una explicación inmediata de las autoridades sanitarias.
Porque entonces el problema ya no sería únicamente un drenaje tapado.
Ni un elevador fuera de servicio.
Ni una pantalla.
Ni señalización insuficiente.
Ni siquiera un baño que no funciona.
ESTARÍAMOS HABLANDO DE DIGNIDAD HUMANA.
Un hospital puede tener una fachada nueva.
Puede tener tecnología.
Puede recibir a una presidenta.
Puede ser inaugurado frente a cámaras y funcionarios.
Pero hay una prueba mucho más sencilla para saber si realmente está terminado:
preguntarle al paciente dónde puede hacer sus necesidades.
Y si la respuesta es que tiene que hacerlo en una bolsa de plástico, entonces hay algo que no cuadra.
Porque una inauguración puede durar unas horas.
Los discursos pueden desaparecer de los medios al día siguiente.
Las fotografías del corte de listón pueden quedar archivadas.
Pero un hospital público tiene que funcionar todos los días, las 24 horas.
Por eso, desde Reportaje Veracruzano, la pregunta queda abierta para las autoridades federales, estatales y responsables del IMSS-Bienestar:
¿QUIÉN RECIBIÓ ESTA OBRA, QUIÉN CERTIFICÓ QUE ESTABA TERMINADA Y QUIÉN AUTORIZÓ QUE LOS PACIENTES ENTRARAN A UN HOSPITAL DONDE, SEGÚN LA DENUNCIA, ALGUNOS TERMINAN HACIENDO SUS NECESIDADES EN BOLSAS DE PLÁSTICO?
La respuesta no debería darse con otro discurso.
Debería darse con los contratos, los dictámenes, las bitácoras de obra, las pruebas de funcionamiento, el acta de entrega-recepción y, sobre todo, con un hospital que funcione como fue prometido.
Por: Marco Antonio Palmero Alpirez
Reportaje Veracruzano



