CorrupciónVeracruz

¿DÓNDE ESTÁN LOS MEDICAMENTOS? MARIELA HERNÁNDEZ EVITA A LA PRENSA Y DEJA PREGUNTAS SIN RESPUESTA

Xalapa, Veracruz.– ¿Quién responde por los pacientes que llegan a los hospitales y no encuentran medicamentos ni insumos? Esa fue la pregunta que este domingo quedó nuevamente en el aire, luego de que la secretaria de Salud de Veracruz, Mariela Hernández García, evitara atender los cuestionamientos de la prensa al concluir un acto oficial en la capital del estado.

El episodio ocurrió después de una guardia de honor en el monumento a Miguel Hidalgo, donde la funcionaria participó en las actividades protocolarias. Al término del evento, una reportera intentó acercarse para plantearle preguntas relacionadas con las denuncias por falta de medicamentos e insumos en hospitales de Veracruz.

La respuesta no fue una explicación sobre el abasto, ni cifras, ni fechas para resolver las carencias denunciadas.

La funcionaria se retiró hacia su vehículo mientras personal de seguridad intervenía para facilitar su salida y, de acuerdo con las imágenes difundidas, intentaba cerrar la puerta de la camioneta mientras la periodista buscaba obtener respuestas.

Y ahí queda el verdadero problema: cuando la pregunta es incómoda, ¿la respuesta oficial es cerrar una puerta?

Las denuncias sobre desabasto hospitalario no son un asunto menor ni una discusión de carácter político. Detrás de cada medicamento que falta puede existir un paciente esperando tratamiento; detrás de cada insumo que no está disponible puede encontrarse un trabajador de la salud obligado a enfrentar una emergencia con recursos limitados.

Por eso las preguntas a la Secretaría de Salud no deberían convertirse en una persecución periodística ni en un episodio donde la seguridad termine funcionando como barrera entre una funcionaria y los medios de comunicación.

La ciudadanía merece saber cuánto medicamento existe actualmente en los hospitales, qué claves presentan desabasto, cuánto se ha comprado, cuánto se ha entregado, qué hospitales enfrentan mayores carencias y cuándo serán resueltas.

También merece conocer si las denuncias difundidas durante los últimos días corresponden a casos aislados o reflejan un problema más amplio dentro de la red hospitalaria estatal.

Porque una administración pública puede enfrentar problemas presupuestales, logísticos o de distribución. Lo que no debería resultar difícil es explicarlos públicamente.

La escena registrada en Xalapa deja una pregunta todavía más incómoda para las autoridades: si el sistema de salud funciona adecuadamente, ¿por qué resulta tan difícil responder públicamente sobre sus medicamentos e insumos?

Huir de una cámara puede cerrar momentáneamente una puerta, pero no desaparece el problema que existe detrás de ella.

Las carencias en materia de salud requieren información verificable, transparencia y respuestas institucionales. Y si existen medicamentos suficientes, la Secretaría de Salud tiene la oportunidad de demostrarlo con datos.

Si existe desabasto, la sociedad también tiene derecho a conocer qué está fallando, quién es responsable y cuándo habrá una solución.

La prensa pregunta. Los pacientes esperan. Y las autoridades tienen la obligación de responder.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba