Autopista del terror: la Cosoleacaque–La Tinaja vuelve a ser escenario de una ejecución

San Juan Evangelista, Ver. — El sur de Veracruz suma otra mancha de sangre. La mañana de este lunes 19 de enero, la autopista Cosoleacaque–La Tinaja volvió a convertirse en un corredor de muerte, tras el hallazgo del cuerpo de un hombre ejecutado a la altura de la comunidad La Jimba, en el municipio de San Juan Evangelista.
No fue un accidente ni una muerte fortuita. El cadáver presentaba visibles huellas de violencia y estaba parcialmente envuelto en una lona, abandonado a la orilla del acotamiento como si se tratara de un mensaje criminal. Las primeras versiones indican que el hombre habría sido asesinado con arma de fuego.
Hasta ahora, la víctima permanece en calidad de desconocido.
El crimen a plena vista
Fueron automovilistas que circulaban por la autopista quienes reportaron la presencia del cuerpo, lo que activó un operativo de la Policía Estatal. La zona fue acordonada mientras se notificaba a la Fiscalía General del Estado.
Minutos después arribaron peritos criminalistas y agentes ministeriales, quienes realizaron las diligencias de ley y ordenaron el levantamiento del cadáver para su traslado al Servicio Médico Forense, donde se le practicará la necropsia correspondiente con el fin de establecer con precisión la causa de la muerte.
Silencio oficial, violencia constante
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han informado sobre el móvil del crimen ni sobre posibles responsables. La Fiscalía abrió una carpeta de investigación, aunque el patrón de violencia en la región se repite con inquietante regularidad.
Este asesinato no es un hecho aislado. Se suma a la ola delictiva que golpea al sur de Veracruz y, en particular, al distrito judicial de Acayucan, donde ya suman siete personas ejecutadas en un corto periodo.
Una carretera marcada por el miedo
La autopista Cosoleacaque–La Tinaja, eje vital para la comunicación del sur del estado, comienza a ser asociada no solo con tránsito y comercio, sino con cuerpos abandonados y crímenes impunes.
Cada hallazgo refuerza la percepción de que la violencia se ha normalizado en las carreteras veracruzanas.
Hoy, un hombre sin nombre se convierte en una estadística más. Mañana, podría ser cualquiera.
Redacción Reportaje Veracruzano



