Por fin lo admiten: Cantarell de Pemex, principal sospechoso del ecocidio en el Golfo

VERACRUZ, VER. – Tras semanas de incertidumbre y daños ambientales en el litoral veracruzano, el Gobierno Federal finalmente admitió que la fuente del derrame de crudo apunta directamente a las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex). La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la línea de investigación más sólida señala al complejo Cantarell, en la Sonda de Campeche, como el origen de la fuga que ha tapizado de hidrocarburo las costas del estado.
Esta admisión oficial pone en evidencia que el desastre ambiental no fue un fenómeno aislado ni accidental por causas externas, sino que provino de la infraestructura de extracción en alta mar operada por la paraestatal. De confirmarse la responsabilidad técnica de Cantarell, Pemex enfrentaría cargos directos por negligencia operativa, al ser su propia infraestructura la que ha provocado la muerte de fauna marina y la parálisis económica de comunidades pesqueras y turísticas en Veracruz.
Aunque el discurso oficial intenta matizar señalando que las investigaciones «siguen abiertas», el reconocimiento de que el crudo proviene de activos de Pemex es un golpe a la narrativa de seguridad de la petrolera. Mientras se deslindan responsabilidades legales, el impacto en el ecosistema del Golfo de México es una realidad irreversible, dejando a las autoridades federales sin más opción que aceptar que el ecocidio nació en casa. La exigencia de justicia ambiental ahora escala, ante lo que se perfila como una de las omisiones operativas más graves de los últimos años.



