Fortín celebra a su nueva generación dorada: campeones prenacionales ponen en alto el nombre del municipio rumbo a la CONADE

Fortín, Veracruz.– No fue un acto protocolario más. Fue una declaración de identidad, un grito colectivo de orgullo y una apuesta clara por el futuro. En el corazón del parque Parque Lázaro Cárdenas, el Ayuntamiento de Fortín rindió homenaje a una generación de atletas que ya no promete: cumple.
Futbolistas y handbolistas, hombres y mujeres, niñas y jóvenes, se plantaron como campeones en la etapa prenacional y aseguraron su lugar en el máximo escenario juvenil del país: los Juegos Nacionales CONADE. No es menor. Es el resultado de disciplina, sacrificio y una estructura deportiva que, al menos en este episodio, sí está dando resultados.
Las selecciones de fútbol en categorías Sub-14 y Sub-15, tanto en la rama varonil como femenil, junto con los equipos de handball en categorías Cadetes y Juveniles, regresaron desde Oaxaca con algo más que medallas: regresaron con legitimidad deportiva.
El reconocimiento, impulsado por la síndica única María Cecilia Rodríguez Reyes y respaldado por el cabildo, no se quedó en discursos. Fue un acto con rostro humano: nombres pronunciados uno a uno, aplausos sinceros, padres visiblemente emocionados y entrenadores que, lejos de reflectores, sostienen el verdadero peso del proceso.
Ahí estuvieron quienes construyen desde la cancha: técnicos como Rafael Herrera, Christopher Espíritu, Sebastián Lima y Héctor Paz en el fútbol varonil; Pedro Vázquez Rosas y Miguel Ángel Cruz en la femenil, respaldados por un equipo multidisciplinario que incluye fisioterapia y preparación física. En el handball, el liderazgo de Carlos Alberto Áreas García y Gustavo Hernández Hernández reflejó un trabajo colectivo que hoy rinde frutos tangibles.
El mensaje institucional, encabezado por el regidor primero Jesús Flores Vázquez en representación del alcalde Alfonso Efraín “Piccolo” Marín Delfín, fue directo: el talento existe, pero necesita respaldo. Y aquí es donde la narrativa cambia: cuando el gobierno acompaña, el resultado se nota.
Pero más allá del acto oficial, hubo un momento que encapsuló todo: la batucada que irrumpió tras la fotografía oficial en las escalinatas del Palacio Municipal. Ritmo, celebración, comunidad. Porque el deporte también es eso: identidad compartida.
Fortín no solo celebró a sus campeones. Se miró en ellos. Y en un estado golpeado por contrastes, estas historias —las que nacen desde abajo y se construyen con esfuerzo real— son las que comienzan a reescribir el presente.
Redacción Reportaje Veracruzano



