VERACRUZ DESPROTEGIDO: MÁS DE 7 MIL POLICÍAS DEL IPAX OPERAN SIN SEGURO DE VIDA EN MEDIO DE SEÑALAMIENTOS DE OPACIDAD Y ABANDONO

Veracruz, Ver.— La crisis al interior del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial (IPAX) ha estallado con una denuncia que exhibe no solo negligencia administrativa, sino un abandono institucional de alto riesgo: más de 7 mil 600 elementos —entre operativos y personal administrativo— trabajan desde enero de 2026 sin seguro de vida.
Se trata de una prestación básica que, hasta 2025, garantizaba una cobertura de hasta 80 mil pesos por elemento en caso de fallecimiento. El contrato, que debía renovarse en los primeros días del año, simplemente no se concretó. Desde entonces, quienes patrullan, resguardan instalaciones y enfrentan escenarios de riesgo en todo Veracruz lo hacen sin respaldo alguno para sus familias.
El dato es aún más escandaloso al contrastarse con el gasto ejercido el año pasado: más de 600 millones de pesos destinados a este rubro mediante la aseguradora GNP. Hoy, por primera vez, ese blindaje desapareció sin explicación clara.
Las acusaciones apuntan directamente al comisionado del IPAX, el capitán Luis Fernando Baños, a quien los propios trabajadores responsabilizan por la omisión. Pero el problema no termina ahí.
De acuerdo con testimonios recabados bajo anonimato —por temor a represalias—, la corporación enfrenta un deterioro estructural que incluye carencias materiales graves: uniformes inexistentes, botas que deben ser compradas por los propios elementos y falta de insumos básicos para operar. A esto se suman señalamientos de omisión en declaraciones patrimoniales, posibles irregularidades fiscales ante el SAT y una preocupante opacidad en el manejo de recursos públicos.
“La corporación ha perdido solidez institucional”, advierten los denunciantes, quienes también señalan un crecimiento desproporcionado de mandos y personal administrativo que contrasta con el abandono de quienes realmente enfrentan el riesgo en campo.
La exigencia ya escaló. Los trabajadores han solicitado formalmente la intervención de la Contraloría General del Estado y del Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) para que se realice una auditoría urgente que esclarezca el destino de los recursos y determine responsabilidades.
El fondo del problema es más grave de lo que parece: no contar con seguro de vida no es un simple incumplimiento burocrático. Es, en los hechos, una condena silenciosa para quienes arriesgan su vida todos los días en un estado marcado por la violencia.
Hoy, miles de policías del IPAX patrullan sin red de protección, sin certezas y con una pregunta que el gobierno estatal aún no responde: ¿quién se hará responsable si uno de ellos no regresa a casa?
Redacción Reportaje Veracruzano



