Canacintra alerta por impacto económico de la jornada de 40 horas; Mipymes cargarán el mayor peso

Xalapa, Ver.– La reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales representa un avance en materia de derechos laborales, pero también implicará un importante desafío económico para el sector industrial, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), advirtió la presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), María de Lourdes Medina Ortega.
Durante una conferencia de prensa en Xalapa, realizada en el marco de la toma de protesta de las representaciones de Canacintra en la región Golfo de Veracruz, la dirigente empresarial señaló que el organismo respalda la aplicación escalonada de la reforma, al considerar que permitirá a las empresas adaptarse de manera progresiva hasta el año 2030.
Explicó que la disminución de la jornada se realizará a razón de dos horas por año a partir de 2027, esquema que, dijo, brinda un margen para que el sector productivo reorganice sus procesos sin enfrentar un impacto inmediato.
No obstante, subrayó que el éxito de la medida dependerá de que las empresas incrementen sus niveles de productividad para compensar la reducción de horas laborales sin afectar su competitividad ni su capacidad de operación.
Medina Ortega enfatizó que las mayores complicaciones recaerán en las Mipymes, ya que concentran la mayor parte de la fuerza laboral del país y cuentan con menos capacidad financiera para absorber los costos derivados de la reforma.
Recordó que cerca del 98 por ciento de las empresas mexicanas pertenecen al segmento de micro, pequeñas y medianas empresas, mientras que apenas el 2 por ciento corresponde a grandes corporativos, lo que convierte a las Mipymes en el principal motor de la economía nacional.
La líder industrial también llamó la atención sobre el alto nivel de informalidad que persiste en México, al señalar que alrededor del 56 por ciento de los comercios opera fuera de la formalidad, situación que coloca en desventaja a las empresas establecidas que cumplen con sus obligaciones fiscales y laborales.
Asimismo, reconoció que otro de los cambios laborales que continúa generando efectos en la industria es la ampliación del periodo vacacional, sobre todo en empresas con trabajadores de larga antigüedad, donde las ausencias representan un reto para mantener la continuidad de las operaciones.
Finalmente, sostuvo que, aunque las nuevas prestaciones laborales responden a derechos ya adquiridos por los trabajadores, será indispensable fortalecer la productividad y reducir la informalidad para que la transición hacia la jornada de 40 horas no comprometa la estabilidad de miles de empresas, particularmente las de menor tamaño.
Redacción Reportaje Veracruzano



