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¿QUIÉN RESPONDE POR LOS ANIMALES MUERTOS? DERRAME EN SAN JUAN EVANGELISTA CONTAMINA ARROYO Y PEMEX SE DESLINDA

San Juan Evangelista, Ver.— Un derrame que, de acuerdo con habitantes del Ejido La Gloria, lleva aproximadamente 15 días afectando un arroyo utilizado para abrevar ganado, comienza a convertirse en un conflicto ambiental y patrimonial que coloca nuevamente bajo escrutinio a las empresas vinculadas con la actividad energética en la región.

Los pobladores denuncian una mortandad de animales presuntamente asociada con la contaminación del agua, luego de que el producto derramado en las inmediaciones de la empresa Gasífero Nuevo Lázaro alcanzara el cauce que atraviesa la comunidad.

La denuncia no sólo apunta al impacto inmediato sobre vacas, caballos, borregos y otros animales. Los habitantes advierten que el problema podría ser mucho mayor si la contaminación continúa desplazándose por el arroyo y alcanza otras comunidades.

Encabezados por el subagente municipal José Luis Márquez Salomón, y acompañados por habitantes como Manuel Castro Rodríguez y Noé Hernández Alfonso, los afectados señalaron que, al detectar el derrame, acudieron ante Petróleos Mexicanos (Pemex) para solicitar atención.

La respuesta, aseguran, fue tajante: Pemex habría rechazado responsabilidad sobre el derrame, argumentando que no existen indicios de que la contaminación provenga de sus instalaciones y, por consecuencia, que no asumiría el pago de los daños.

El agua contaminada, el ganado muerto y una pregunta sin respuesta

Para los habitantes, el problema no termina con determinar quién aparece en los registros como responsable de la instalación donde ocurrió el derrame.

La pregunta que ahora exige respuesta es mucho más elemental: ¿quién va a responder por los animales muertos y por la contaminación del arroyo?

Los denunciantes sostienen que el líquido contaminante llegó al cauce principal, precisamente donde los animales de la comunidad consumen agua. Posteriormente, comenzaron a registrarse muertes de ganado, generando pérdidas económicas que golpean directamente el patrimonio de las familias campesinas.

El señalamiento es particularmente grave porque, según los propios habitantes, no se trataría de un hecho aislado.

Aseguran que en ocasiones anteriores se han registrado derrames y episodios de contaminación en la zona sin que, hasta ahora, exista una respuesta que impida que la historia vuelva a repetirse.

Una contaminación que nadie quiere reconocer

El caso plantea una cadena de interrogantes que las autoridades ambientales y las empresas involucradas deberían responder con pruebas y no únicamente con deslindes.

¿Qué sustancia llegó al arroyo? ¿Cuál fue su origen? ¿Quién opera la instalación donde se registró el derrame? ¿Se realizaron muestreos del agua y del suelo? ¿Qué autoridad verificó la zona? ¿Existe un dictamen técnico sobre la causa de la mortandad animal? ¿Cuántos animales han muerto? Y, sobre todo, quién reparará las pérdidas de los habitantes?

Mientras las responsabilidades se diluyen entre declaraciones, el daño permanece en el territorio.

El arroyo continúa siendo utilizado por los animales y atraviesa zonas habitadas, por lo que los pobladores temen que una eventual contaminación de mayor alcance termine provocando una emergencia ambiental y sanitaria.

Los habitantes de La Gloria demandan que se detenga de inmediato cualquier fuente de contaminación, que se investigue el origen del derrame, que se analice el agua y que se cuantifiquen las pérdidas ocasionadas a las familias.

También reclaman que las autoridades competentes intervengan antes de que el problema se extienda.

Porque si, como denuncian los pobladores, ya hubo otros derrames y nuevamente nadie se hace responsable, entonces el problema ya no puede reducirse a un accidente aislado.

Es una cuestión de responsabilidad ambiental, protección del patrimonio campesino y rendición de cuentas.

Los habitantes lo advierten con claridad: no están dispuestos a tolerar un derrame más.

Y mientras las empresas se deslindan, la pregunta queda flotando sobre el arroyo contaminado:

¿Cuántos animales más tienen que morir para que alguien asuma la responsabilidad?

Redacción Reportaje Veracruzano

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