EcosistemaXalapa

GUSANO BARRENADOR: VERACRUZ ADMITE QUE LA CONTENCIÓN PODRÍA PROLONGARSE HASTA 2027

Xalapa, Veracruz.— El problema no está resuelto. Y el propio Gobierno de Veracruz reconoce que, por ahora, la estrategia frente al gusano barrenador consiste fundamentalmente en contenerlo, mientras los resultados de mayor alcance podrían llegar hasta 2027.

La admisión fue hecha por Rodrigo Calderón Salas, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPA), quien explicó que Veracruz continúa enfrentando la problemática mediante una estrategia de contención, a la espera de que aumente la capacidad de producción de moscas estériles utilizadas para combatir la propagación de la plaga.

La pregunta inevitable es: ¿cuánto puede resistir el sector ganadero una estrategia que todavía está enfocada en contener el problema y no en erradicarlo?

Durante una entrevista, Calderón Salas informó que el laboratorio de producción de mosca estéril instalado en Chiapas apenas comenzó operaciones y tiene una capacidad aproximada de 100 millones de ejemplares por semana. A esta infraestructura se suman centros de producción en Centroamérica y otro proyecto que, de acuerdo con el funcionario, entraría en funcionamiento durante 2027 en Texas.

El propio secretario resumió el escenario sin rodeos: “Normalmente es el próximo año cuando va a ser lo fuerte, ahorita es contención”.

La declaración coloca al sector ganadero frente a un horizonte particularmente delicado: 2026 sería, en los hechos, un año de contención, mientras que 2027 aparece como el periodo en el que se pretende intensificar realmente el combate.

LA CAPACIDAD QUE AÚN NO LLEGA

La estrategia depende en buena medida de incrementar progresivamente la liberación de moscas estériles para interrumpir el ciclo reproductivo del gusano barrenador.

Según la SEDARPA, cuando los distintos centros de producción estén operando plenamente, podría alcanzarse una disponibilidad superior a 500 millones de moscas estériles, una cifra que permitiría reforzar considerablemente las acciones sanitarias.

Pero ahí surge otro cuestionamiento: ¿qué ocurre mientras esa capacidad llega?

Porque para los productores, el gusano barrenador no representa una estadística ni una proyección administrativa. Es un riesgo sanitario que puede traducirse en afectaciones económicas, pérdida de animales, mayores costos de atención y presión sobre una actividad fundamental para las comunidades rurales.

2027: ¿LA FECHA DE LA RESPUESTA O EL LÍMITE DE LA PACIENCIA?

La información proporcionada por el Gobierno estatal plantea un escenario que merece seguimiento permanente.

Si la capacidad de producción todavía se encuentra en expansión y la estrategia actual es de contención, 2027 se convierte en una fecha crítica para medir resultados.

No bastará entonces con anunciar millones de moscas producidas.

Habrá que responder cuántos focos fueron contenidos, cuántos animales resultaron afectados, cuánto dinero se destinó al combate, qué resultados obtuvo Veracruz y, sobre todo, si el sector ganadero realmente estará más protegido o simplemente habrá sobrevivido a otro año de emergencia sanitaria.

El gusano barrenador no entiende de calendarios burocráticos.

Y mientras los laboratorios incrementan su producción, los productores siguen esperando que la contención se convierta, finalmente, en una solución efectiva.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba