Poza Rica abre sus puertas a la Huasteca: un festival que convierte las raíces en orgullo y esperanza

POZA RICA, VERACRUZ, 11 DE OCTUBRE DE 2026.— Las raíces de un pueblo no solo se conservan en la memoria: permanecen vivas cuando sus tradiciones se comparten, cuando sus saberes encuentran nuevas generaciones y cuando su cultura ocupa el lugar que merece. Con esa esencia, Poza Rica se convirtió en punto de encuentro de la identidad huasteca con el inicio del XXIX Festival de la Huasteca, una celebración que reúne historia, espiritualidad, creatividad y sentido de comunidad.
La ceremonia inaugural estuvo marcada por un ritual de agradecimiento a la Madre Tierra, expresión de la cosmovisión de los pueblos originarios y recordatorio de la profunda relación que mantienen con la naturaleza, sus territorios y sus antepasados.

La presidenta municipal, Adanely Rodríguez Rodríguez, encabezó la apertura y el corte de listón junto con la secretaria de Cultura de Veracruz, Xóchitl Molina González, en un encuentro que convoca a representantes de distintas comunidades para compartir la riqueza de sus expresiones culturales.
Más allá de una celebración artística, el festival representa una oportunidad para reconocer a quienes mantienen viva la herencia de la Huasteca: mujeres portadoras de conocimientos ancestrales, cocineras tradicionales, artesanos, músicos, danzantes y productores que encuentran en sus costumbres una forma de identidad, pertenencia y continuidad.
Durante la inauguración, Rodríguez Rodríguez expresó el orgullo que representa para Poza Rica albergar esta fiesta cultural y destacó la importancia de preservar las tradiciones para que las nuevas generaciones conozcan y valoren sus orígenes. También reconoció el respaldo de la gobernadora Rocío Nahle García para hacer posible este encuentro regional.
La participación de la Secretaría de Cultura de Veracruz, encabezada por Xóchitl Molina González, forma parte de los esfuerzos institucionales para dar visibilidad a las expresiones de los pueblos originarios y generar espacios donde sus conocimientos, lenguas, manifestaciones artísticas y formas de vida sean reconocidos.
Cultura que también impulsa a las comunidades
En los pabellones artesanal y gastronómico, la identidad huasteca se expresa a través de los sabores, los colores, las técnicas y la creatividad de quienes transforman sus conocimientos en productos que representan generaciones de historia.
Cada pieza artesanal y cada platillo tradicional cuentan una historia que va más allá de su valor material: hablan del trabajo familiar, de la transmisión de conocimientos y de comunidades que encuentran en su patrimonio cultural una posibilidad para fortalecer su economía y compartir lo que son con quienes llegan de otros lugares.

La programación incluye exposiciones, presentaciones editoriales, conversatorios, ponencias y un foro artístico con representantes culturales de diversos municipios, actividades que amplían el intercambio de experiencias y acercan al público a la diversidad de la región.
El festival también coloca en el centro a las mujeres que, desde sus hogares y comunidades, han contribuido a preservar los conocimientos que dan identidad a la Huasteca. Bajo el lema “Mujer que siembra cultura, comunidad que florece”, esta edición reconoce su papel como transmisoras de memoria, tradiciones y valores comunitarios.
Poza Rica, espacio de encuentro y transformación cultural
La realización del XXIX Festival de la Huasteca abre una ventana para que Poza Rica fortalezca su relación con los municipios de la región y proyecte una imagen vinculada con la diversidad, el respeto a las tradiciones y la convivencia entre comunidades.
En una sociedad que cambia constantemente, mantener vivas las expresiones culturales significa ofrecer a niñas, niños y jóvenes herramientas para comprender su historia y construir una identidad propia. También implica reconocer que el desarrollo de una ciudad no se mide únicamente por su infraestructura, sino por su capacidad para preservar aquello que le da sentido de pertenencia.
Con esta celebración, Poza Rica recibe a la Huasteca en toda su diversidad: una región que encuentra en su música, su gastronomía, sus danzas, sus artesanías y sus saberes ancestrales una herencia compartida.
El festival convierte así sus espacios en escenarios de memoria y convivencia, donde las tradiciones no permanecen detenidas en el pasado, sino que continúan sembrándose en el presente para florecer en las generaciones que vienen.
Redacción Reportaje Veracruzano



