Hospitales bajo presión y trabajadores inconformes: crecen los cuestionamientos en SESVER

La falta de cobertura de plazas hospitalarias, las presuntas trabas a los derechos laborales y las carencias de insumos médicos colocan bajo cuestionamiento la gestión del Departamento de Administración de Personal de Servicios de Salud de Veracruz (SESVER), encabezado por Lluvia Jahzeel Ortega Medrano.
Las denuncias describen un escenario en el que, aseguran los inconformes, las necesidades de personal siguen sin resolverse, mientras quienes permanecen en sus puestos enfrentan sobrecargas de trabajo que complican la operación cotidiana de los servicios médicos.
A esta problemática se suma la escasez de medicamentos y material de curación, una situación que agrava la presión sobre el personal sanitario y pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué están haciendo las autoridades para garantizar que los hospitales cuenten con los recursos humanos y materiales necesarios?
Los señalamientos también apuntan a presuntas actitudes de prepotencia, falta de diálogo y obstáculos para el ejercicio de derechos laborales dentro del área administrativa. Acusaciones que requieren una revisión formal para determinar si existen irregularidades y quiénes serían responsables.
Presunto respaldo bajo la lupa
Entre las inconformidades también se menciona una supuesta protección por parte de la dirección administrativa hacia Ortega Medrano. Sin embargo, esta versión no constituye por sí misma una prueba de favoritismo o encubrimiento y debe ser esclarecida por las instancias correspondientes.
Lo que sí exige respuesta es la acumulación de cuestionamientos sobre el funcionamiento del área. ¿Se han revisado las quejas del personal? ¿Qué medidas se han tomado para atender la falta de cobertura de plazas? ¿Existe una evaluación del desempeño de la jefatura?
El silencio o la falta de información pública sobre estos puntos puede alimentar la desconfianza, por lo que resulta necesario conocer la postura de SESVER y las acciones emprendidas para atender las inconformidades.
Piden investigar y deslindar responsabilidades
Las demandas planteadas incluyen una investigación formal sobre el desempeño de la jefatura y la separación del cargo de la funcionaria si se acreditan negligencias, irregularidades o conductas indebidas. Cualquier medida deberá sustentarse en pruebas y seguir los procedimientos aplicables.
El problema va más allá de una disputa administrativa. Cuando faltan trabajadores, aumentan las cargas laborales y escasean los insumos, la operación hospitalaria enfrenta mayores dificultades y la población puede resentir las consecuencias.
SESVER tiene ante sí una exigencia que no debería minimizar: esclarecer los señalamientos, garantizar el respeto a los derechos laborales y explicar qué acciones se tomarán para mejorar la cobertura de personal y el abastecimiento de los hospitales.
Porque la administración de los recursos humanos en salud no es un asunto menor. Detrás de cada plaza sin cubrir hay un servicio que necesita personal; detrás de cada reclamo laboral, una inconformidad que merece ser escuchada, y detrás de cada carencia médica, pacientes que esperan atención digna.
Las denuncias están planteadas. Ahora corresponde a las autoridades investigarlas y responder con hechos.



