
Xalapa, Ver.— En un giro que combina rescate histórico con innovación tecnológica, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, anunció un proyecto que busca devolverle al puerto su esencia turística sin comprometer las finanzas públicas: la posible incorporación de autobuses con diseño de tranvía, impulsados por tecnología moderna.
La propuesta fue planteada directamente a la empresa china Yutong Bus, considerada una de las mayores fabricantes de transporte a nivel mundial. La idea es clara: recrear la experiencia de los antiguos tranvías que recorrían el puerto de Veracruz, pero sin la necesidad de instalar costosas vías férreas o cableado eléctrico.
De concretarse, estos vehículos —que podrían ser eléctricos o híbridos— formarían parte de un proyecto integral de movilidad urbana y reactivación turística. El plan ya fue compartido con la alcaldesa porteña, Rosa María Hernández Espejo, quien habría mostrado interés en la iniciativa.
La gobernadora destacó que el objetivo es reconectar a los veracruzanos y visitantes con la riqueza histórica y cultural del puerto, aprovechando avances tecnológicos que permiten soluciones más eficientes y sostenibles.
Pero más allá del atractivo visual y turístico, el anuncio llega acompañado de un mensaje clave en materia financiera: no habrá endeudamiento adicional.
Nahle García fue enfática al señalar que este proyecto se ejecutaría con recursos estatales, en línea con una estrategia de disciplina fiscal que busca sanear las finanzas de Veracruz. En ese sentido, reveló que su administración ha avanzado en la reestructuración de la deuda pública, logrando condiciones más favorables.
Uno de los movimientos más relevantes ha sido la transición de la deuda que el estado mantenía con Banobras hacia BBVA, lo que permitió reducir la tasa de interés del 13 al 7 por ciento. Esta renegociación ya fue registrada ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y representa un alivio significativo para las arcas estatales.
Tan solo en lo que va del año, el gobierno estatal ha destinado entre mil 800 y mil 900 millones de pesos al pago de la deuda, como parte de un programa mensual que busca disminuir el pasivo heredado.
La mandataria subrayó que mantener finanzas sanas no solo evita cargas futuras, sino que también permite liberar recursos para obras y proyectos que impacten directamente en la calidad de vida de la población.
Así, entre innovación en movilidad y responsabilidad fiscal, Veracruz parece encaminarse hacia una nueva etapa donde tradición y modernidad avanzan sobre ruedas, sin necesidad de rieles… ni de nuevas deudas.
Redacción Reportaje Veracruzano



