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Calor extremo pone en jaque la salud en Veracruz; especialista alerta sobre infartos, golpes de calor y aumento de enfermedades

Las altas temperaturas que azotan a Veracruz y gran parte del país ya no representan únicamente una molestia pasajera. Detrás del intenso calor se esconde una amenaza silenciosa capaz de desencadenar desde cuadros severos de deshidratación hasta infartos, derrames cerebrales y golpes de calor potencialmente mortales, advirtió el especialista en salud pública Carlos Javier Pérez Mojica.

Durante una entrevista, el médico —con formación en Administración de Hospitales y Servicios de Salud— explicó que la actual ola de calor está elevando el riesgo de complicaciones médicas, especialmente entre sectores vulnerables de la población.

“El organismo comienza a resentir el exceso de temperatura mucho antes de que la persona lo note. Cuando aparecen síntomas graves, en muchos casos el daño ya comenzó”, alertó.

Entre las primeras afectaciones se encuentran la fatiga extrema y la deshidratación, que puede evolucionar de leve a severa dependiendo del tiempo de exposición al sol y de la falta de hidratación adecuada. A ello se suman daños en la piel por radiación ultravioleta, problema que se agrava porque gran parte de la población continúa sin utilizar protector solar de forma correcta.

No obstante, el especialista señaló que el golpe de calor representa el escenario más crítico, ya que puede provocar pérdida del conocimiento, alteraciones neurológicas y descontrol total del sistema vascular.

El calor también puede detonar crisis hipertensivas, infartos al miocardio y accidentes cerebrovasculares, particularmente en personas que ya padecen enfermedades crónicas.

Los grupos con mayor riesgo son menores de cinco años, adultos mayores, pacientes con hipertensión, obesidad, diabetes, problemas cardíacos y personas con niveles elevados de colesterol o triglicéridos. Pérez Mojica añadió que las personas de piel clara suelen presentar una mayor sensibilidad ante la radiación solar.

Frente a este panorama, recomendó evitar actividades bajo el sol durante las horas de mayor intensidad, principalmente entre las 11 de la mañana y las 2 de la tarde, aunque sugirió reducir la exposición entre las 10:00 y las 18:00 horas.

Asimismo, insistió en la necesidad de utilizar bloqueador solar con factor de protección superior a 50, resistente al agua y al sudor, además de reaplicarlo constantemente.

En materia de hidratación, recomendó consumir entre dos y tres litros de agua al día. Para quienes realizan trabajos pesados a la intemperie —como albañiles, campesinos y obreros— sugirió complementar con Vida Suero Oral o agua de coco, esta última por sus propiedades remineralizantes.

El especialista también advirtió sobre otro fenómeno que suele intensificarse durante las temporadas de calor: el aumento de enfermedades gastrointestinales. Explicó que las altas temperaturas aceleran la descomposición de los alimentos, favoreciendo la proliferación de bacterias incluso antes de que existan señales visibles en la comida.

A esto se suma el incremento de casos de dengue, favorecido por las condiciones climáticas que aceleran la reproducción del mosquito transmisor.
Pese a los riesgos, Pérez Mojica aclaró que la exposición moderada al sol también puede aportar beneficios, principalmente por la producción de vitamina D3, fundamental para fortalecer huesos, músculos y el sistema inmunológico.

Sin embargo, insistió en que el verdadero desafío consiste en encontrar un equilibrio entre aprovechar los beneficios del sol y evitar que las altas temperaturas terminen convirtiéndose en una emergencia médica.

Redacción Reportaje Veracruzano

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