Xalapa

CMAS Xalapa, bajo fuego ciudadano: cobran recibos “de lujo” mientras el agua apenas llega a las colonias

La crisis del agua en Xalapa ya no sólo se mide en tandeos, llaves secas y cubetas acumuladas en los hogares. Ahora también explota en los bolsillos de miles de usuarios que denuncian cobros “impagables” por parte de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Xalapa, en medio de un servicio que consideran cada vez más deficiente.

Durante las últimas semanas, las oficinas del organismo se han convertido en escenario constante de reclamos ciudadanos. Familias enteras llegan con recibos que, aseguran, presentan montos desproporcionados de hasta 20 mil o incluso 30 mil pesos, pese a que en numerosas colonias el suministro apenas aparece algunas horas al día o simplemente desaparece durante jornadas completas.

La indignación crece porque, según relatan usuarios afectados, las explicaciones no llegan. Muchos aseguran haber solicitado revisiones técnicas en sus domicilios sin que se detecten fugas, tomas clandestinas o anomalías capaces de justificar consumos tan elevados. Aun así, los cobros permanecen intactos.

“Nos cobran como si tuviéramos alberca”, “no hay agua y todavía amenazan con cortar el servicio”, “nadie da la cara”, son parte de las expresiones que diariamente se escuchan afuera de las instalaciones de CMAS, donde las filas de inconformes comienzan a volverse una postal habitual del descontento social.
En redes sociales la molestia también escaló. Usuarios exhiben fotografías de recibos elevados, denuncian supuestos cobros arbitrarios y acusan una creciente desconexión entre las autoridades y la realidad que enfrentan miles de hogares xalapeños durante la temporada de estiaje.

La percepción ciudadana comienza a transformarse en algo más delicado para el organismo: la idea de que se está cobrando más mientras el servicio entrega menos. Y en una ciudad donde muchas familias sobreviven almacenando agua en cubetas, tambos y tinacos, el malestar ya no gira únicamente alrededor de la escasez, sino de lo que consideran una política recaudatoria insensible en plena crisis hídrica.

Vecinos y usuarios advierten que el problema podría escalar si no existen respuestas claras, transparencia en los cobros y soluciones reales al deterioro de la red hidráulica. Incluso, algunos ciudadanos ya comienzan a plantear la posibilidad de organizar protestas públicas para exigir auditorías, rendición de cuentas y un trato digno hacia quienes dependen de un servicio considerado un derecho humano fundamental.
Mientras tanto, en Xalapa la tensión aumenta gota a gota.

Redacción Reportaje Veracruzano

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