El río lo devolvió: hallan cuerpo de ganadero desaparecido en Capoacán bajo el puente Dovalí Jaime

El hallazgo estremeció nuevamente al sur de Veracruz, donde crece la tensión por desapariciones, violencia y movimientos armados en la ribera del Coatzacoalcos
Coatzacoalcos, Ver.— El río Coatzacoalcos volvió a convertirse en escenario de una escena que hiela a las comunidades del sur veracruzano. La tarde de este lunes, autoridades localizaron el cuerpo de un hombre flotando a la altura del puente “Antonio Dovalí Jaime”, en una zona donde durante los últimos días el miedo y la incertidumbre han comenzado a expandirse entre habitantes de Capoacán y comunidades cercanas.
De manera preliminar, el cadáver correspondería al ganadero Uriel “N”, de 36 años de edad, reportado como desaparecido desde el pasado viernes en la isla de Capoacán, perteneciente al municipio de Minatitlán.
El hallazgo provocó una inmediata movilización de corporaciones policiacas, personal ministerial y servicios periciales, quienes acordonaron el área para realizar las diligencias correspondientes y proceder con el rescate del cuerpo desde las aguas del afluente.
Aunque hasta el momento las autoridades no han emitido una confirmación oficial sobre la identidad, versiones preliminares apuntan a que las características físicas coinciden con las del productor ganadero desaparecido días atrás en esa misma región.
La noticia sacudió nuevamente a pobladores del sur del estado, donde en las últimas horas se han multiplicado reportes de violencia, operativos de seguridad y presencia de hombres armados en caminos rurales y zonas ribereñas.
El caso además ocurre apenas horas después del rescate de dos hombres presuntamente privados de la libertad en Capoacán, uno de ellos herido de bala, en medio de un fuerte despliegue policiaco que mantuvo en alerta a comunidades enteras.
La cercanía temporal entre ambos hechos ha incrementado la tensión social en la región, donde habitantes aseguran que el ambiente se ha vuelto cada vez más inquietante durante las noches.
En la ribera del Coatzacoalcos, el silencio comienza a pesar tanto como las versiones extraoficiales.
Familias enteras observan con temor cómo el río, históricamente símbolo de vida y comercio para el sur de Veracruz, aparece ahora ligado a escenas de desaparición, violencia y muerte.
Mientras la Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las investigaciones, crecen las preguntas entre la población: qué ocurrió realmente en Capoacán, quiénes operan en la zona rural, y por qué los hechos violentos parecen multiplicarse en uno de los corredores más sensibles del sur veracruzano.
Por ahora, el río sólo devolvió un cuerpo.
Pero detrás del hallazgo, permanece flotando una sensación mucho más profunda: la de una región donde el miedo comienza nuevamente a instalarse entre el agua, los caminos rurales y la oscuridad de las noches ribereñas.
Redacción Reportaje Veracruzano



