CARRETERAS TOMADAS POR EL MIEDO: TRANSPORTISTAS ESTALLAN CONTRA LA INSEGURIDAD Y LOS ABUSOS DE AUTORIDAD EN EL NORTE DE VERACRUZ

No bloquearon carreteras. No incendiaron llantas. No paralizaron ciudades. Pero el mensaje fue igual de contundente: el transporte de carga en Veracruz está cansado de circular entre asaltos, extorsiones y abusos disfrazados de autoridad.
Decenas de integrantes de la AMOTAC se concentraron este miércoles en la zona conurbada de Poza Rica y Tihuatlán, apostando camiones de carga y unidades cisterna a un costado de la carretera libre México-Tuxpan, a la altura de División de Caminos, para exhibir una realidad que miles de operadores enfrentan todos los días y que pocas veces llega a los escritorios donde se toman las decisiones.
La protesta fue pacífica y no interrumpió el tránsito vehicular, pero sí puso sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿quién protege realmente a quienes mantienen en movimiento la economía del país?
Los transportistas aseguran que las amenazas no provienen únicamente de la delincuencia que opera en las carreteras, sino también de prácticas que califican como arbitrarias y recaudatorias por parte de diversas autoridades y servicios relacionados con el sector.
Cobros excesivos de grúas, pagos municipales para poder ingresar a descargar mercancías, trámites convertidos en obstáculos y una creciente sensación de indefensión forman parte del listado de reclamos que acompañaron la movilización.
Uno de los sectores que más alzó la voz fue el de los operadores de camiones repartidores de agua, los conocidos «piperos», quienes denunciaron ser objeto de constantes revisiones, detenciones y sanciones que consideran injustificadas bajo argumentos relacionados con la legislación hídrica.
Los inconformes sostienen que trabajan dentro de la legalidad y que, lejos de recibir apoyo, enfrentan un ambiente de persecución que termina afectando directamente su actividad económica y el suministro del servicio que prestan.
Mientras tanto, los asaltos al transporte de carga y el robo de unidades continúan siendo una amenaza permanente en diversos tramos carreteros de la región norte del estado, una problemática que obliga a muchos operadores a circular con temor y a considerar cada viaje como una apuesta contra la delincuencia.
Elementos de seguridad estatal acudieron al lugar únicamente para monitorear la manifestación y mantener vigilancia en la zona.
La movilización terminó sin incidentes, pero el mensaje quedó estacionado junto a la carretera: los transportistas aseguran que ya no están dispuestos a seguir pagando el costo de la inseguridad, la burocracia y los abusos mientras el volante sigue girando y las soluciones permanecen detenidas.
Redacción Reportaje Veracruzano



