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ENTRE AGUAS NEGRAS Y ABANDONO: MÁS DE 3 MIL XALAPEÑOS SOBREVIVEN A UNA CRISIS SANITARIA QUE NADIE RESUELVE

Xalapa, Ver.- Mientras la temporada de lluvias apenas comienza en Veracruz, cientos de familias de la periferia oriental de Xalapa enfrentan una realidad que para ellos no es nueva: despertar rodeados de aguas negras, respirar el hedor de fosas sépticas desbordadas y convivir diariamente con riesgos sanitarios que, denuncian, han sido ignorados durante años.

En siete colonias populares asentadas en la Reserva Territorial de El Tronconal —6 de Junio, Zaragoza, Loma Bonita, Fidel Herrera, Valles del Tronconal, La Haciendita y Ampliación Fraternidad— más de 730 fosas sépticas colapsan constantemente durante temporadas de lluvia, provocando inundaciones contaminadas dentro de viviendas, calles convertidas en drenajes improvisados y una creciente preocupación por enfermedades entre niños, adultos mayores y personas vulnerables.

“Vivimos entre las heces”, denuncian vecinos cansados de esperar una solución que aseguran han solicitado durante al menos cinco años sin obtener respuestas concretas.

La problemática, afirman habitantes, ya dejó de ser únicamente una demanda de infraestructura para convertirse en una emergencia de salud pública.

Jenny de la Cruz Torres, representante vecinal de la zona, señala que los propios colonos han intentado resolver parcialmente el problema realizando faenas comunitarias y colocando tuberías improvisadas; sin embargo, explica que las acciones resultan insuficientes frente a una situación que requiere una red integral de drenaje sanitario y una planta de tratamiento de aguas residuales.

Los reclamos no son nuevos. Documentos, solicitudes y gestiones se han acumulado durante distintas administraciones municipales sin que exista una solución definitiva, denuncian vecinos.

La situación adquiere una dimensión más dramática con historias como la de María Yolanda Mendieta Álvarez, habitante de la colonia 6 de Junio, quien padece diabetes tipo 2 y asegura que las recientes inundaciones contaminadas agravaron una lesión menor en uno de sus pies hasta derivar en severas complicaciones médicas.

Conmovida, relata que el contacto permanente con aguas negras convirtió una pequeña herida en un problema que hasta ahora no ha podido ser controlado médicamente.

“No importa cuánto limpiemos o desinfectemos, seguimos viviendo contaminados”, lamenta.

Mientras las lluvias continúan intensificándose en regiones montañosas, centrales y del sur del estado, los habitantes observan con preocupación cómo el inicio oficial de la temporada de ciclones tropicales podría empeorar un escenario que describen como insostenible.

Las denuncias también alcanzan a las autoridades municipales y estatales. Habitantes acusan indiferencia institucional mientras continúan gestionando, sin éxito, reuniones, solicitudes y seguimiento ante organismos responsables del agua y saneamiento.

Para muchos vecinos, la evidencia del problema está a simple vista: calles contaminadas, menores con irritaciones cutáneas, incremento de enfermedades respiratorias y viviendas permanentemente expuestas a focos infecciosos.

Ante la falta de respuestas, familias afectadas anunciaron movilizaciones para el próximo 10 de junio, buscando visibilizar una problemática que, aseguran, ha permanecido enterrada durante más de una década bajo el mismo lugar donde hoy siguen acumulándose las aguas negras.

Redacción Reportaje Veracruzano

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