Tecolutla cambia otra vez de jefe policiaco: la seguridad no encuentra rumbo y las preguntas persiguen al gobierno de Wenceslao

TECOLUTLA, VER.- Apenas dos meses después de haber presentado con bombo y platillo a un nuevo Director de Seguridad Pública Municipal, el gobierno encabezado por el alcalde Wenceslao Santiago Castro volvió a realizar otro relevo en la corporación policiaca, evidenciando que la estrategia de seguridad en este importante destino turístico sigue lejos de ofrecer estabilidad y resultados.
Este lunes 29 de junio fue nombrado como nuevo titular de la Policía Municipal el Doctor en Ciencias de la Seguridad Pública, José Ignacio Rodríguez Platas, quien asumió el cargo con la promesa de fortalecer la coordinación institucional, profesionalizar a los elementos preventivos y recuperar la tranquilidad de los tecoluteños.
Sin embargo, detrás del discurso oficial emerge una pregunta inevitable: ¿por qué un nuevo cambio apenas semanas después del anterior nombramiento?
El pasado mes de abril, el propio alcalde había designado como director de Seguridad Pública al teniente retirado de la Marina, Gregorio Camarillo Salinas, presentándolo entonces como la pieza clave para devolver el orden a un municipio golpeado por la violencia y la incertidumbre.
Ese relevo ocurrió luego de uno de los episodios más oscuros en la historia reciente de Tecolutla: la detención del entonces director policiaco Plácido «N» y de un comandante municipal, investigados por su presunta participación en la desaparición y homicidio de dos taxistas en la región de Costa Esmeralda.
La crisis fue tan profunda que incluso mientras se anunciaba al nuevo mando policiaco en abril, una balacera era reportada en la zona de Monte Gordo, reflejando el complicado escenario de seguridad que atravesaba el municipio.
Ahora, apenas transcurridos poco más de sesenta días, el Ayuntamiento vuelve a mover las piezas.
Aunque las autoridades municipales han presentado la llegada de Rodríguez Platas como parte del fortalecimiento institucional, el nuevo relevo inevitablemente alimenta cuestionamientos ciudadanos sobre la efectividad de la estrategia implementada desde Palacio Municipal y sobre la capacidad del gobierno local para consolidar mandos duraderos y confiables en una corporación que ha vivido detenciones, investigaciones, escándalos y constantes cambios de dirección.
La seguridad pública no suele resolverse únicamente cambiando nombres en las oficinas de mando. La ciudadanía exige resultados medibles: menos delitos, mayor presencia policiaca y recuperación de la confianza en una corporación cuya credibilidad fue severamente golpeada durante la actual administración.
El nuevo director recibe una corporación bajo escrutinio y un municipio que vive del turismo, donde la percepción de inseguridad puede convertirse rápidamente en un problema económico y social.
Porque en Tecolutla la pregunta ya no es quién será el próximo jefe policiaco.
La verdadera interrogante es si el gobierno municipal finalmente encontró la estrategia correcta o si este nuevo nombramiento será solamente otro relevo más en una larga cadena de cambios que, hasta ahora, no han logrado devolver la tranquilidad que los habitantes llevan años esperando.
Redacción Reportaje Veracruzano



