Caso Roxana Guzmán: la investigación sigue abierta mientras el cerco judicial se amplía; Harfuch advierte que no habrá impunidad

Xalapa, Ver.— Aunque ya suman ocho personas detenidas por la desaparición y homicidio de la reportera Roxana Guzmán, el expediente está lejos de cerrarse. La investigación permanece abierta y las autoridades federales aseguran que ninguna línea será descartada hasta establecer con precisión el papel que desempeñó cada uno de los involucrados en un crimen que volvió a colocar bajo escrutinio la seguridad de quienes ejercen el periodismo en Veracruz.
Durante la conferencia matutina del Gobierno de México, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, sostuvo que el caso continúa siendo atendido por el Gabinete de Seguridad en coordinación con la Fiscalía General del Estado y el Gobierno de Veracruz, con el objetivo de reconstruir toda la cadena de responsabilidades, desde la privación ilegal de la libertad hasta el homicidio de la comunicadora.
El funcionario explicó que los avances han sido posibles gracias a labores de inteligencia encabezadas principalmente por la Unidad de Inteligencia Naval y a operativos coordinados que permitieron ubicar y capturar a presuntos responsables. Entre ellos figuran José del Carmen «N», Karen Monserrat «N», cuatro policías municipales señalados por su presunta participación en la privación ilegal de la libertad, además de Luis Arturo «N», alias «Delta 11», y Javier Iván «N», alias «Delta 1», identificados como presuntos participantes directos en el asesinato.
Sin embargo, el caso aún presenta zonas grises. En días recientes circularon versiones sobre una supuesta liberación de tres policías municipales de Ixhuatlán del Sureste. La información disponible indica que los agentes permanecen en prisión preventiva, aunque por delitos contra la salud y no, hasta este momento, por los delitos relacionados directamente con la desaparición y homicidio de la periodista, un detalle que mantiene abierta la expectativa sobre la evolución jurídica del proceso.
Harfuch subrayó que la instrucción de la presidenta de la República es esclarecer completamente el crimen y garantizar justicia para Roxana Guzmán y su familia. Recalcó además que no habrá impunidad para quienes atenten contra periodistas ni para quienes utilicen un cargo público o formen parte de organizaciones criminales para vulnerar la libertad de expresión.
En el mismo informe, el secretario dio cuenta de otro golpe a estructuras delictivas en Veracruz. En un operativo realizado en Tamiahua, fuerzas estatales y elementos de la Secretaría de Marina detuvieron a José Manuel «N» y Edwin Osvaldo «N», considerados objetivos prioritarios para las autoridades, así como a otras dos personas presuntamente vinculadas con la organización criminal conocida como Grupo Sombra, señalada por su posible relación con homicidios, secuestros y actividades de narcomenudeo.
Mientras las detenciones continúan, el caso Roxana Guzmán permanece como una prueba para las instituciones encargadas de impartir justicia. El desafío ya no es únicamente capturar a los presuntos responsables, sino demostrar en los tribunales cómo se articuló la operación criminal y cuál fue la participación de cada implicado en un asesinato que volvió a exhibir los riesgos que enfrenta el periodismo en México.
Redacción Reportaje Veracruzano



