Carretera Las Trancas–Coatepec, al límite: pobladores cierran la vía y exigen que rehabilitación deje de ser promesa

Emiliano Zapata, Ver., 1 de septiembre de 2026.— Lo que durante meses ha sido una advertencia sobre el deterioro de la carretera Las Trancas–Coatepec terminó nuevamente en protesta: habitantes de La Estanzuela, El Chico, Alborada y comunidades cercanas mantienen bloqueada esta importante vía para exigir una rehabilitación integral.
El cierre se mantiene en al menos dos puntos: la desviación hacia El Chico y la zona de La Estanzuela, donde los pobladores decidieron interrumpir la circulación ante las condiciones que, aseguran, hacen cada vez más peligrosa la carretera.
La protesta tiene un reclamo central: que las autoridades pasen de los estudios y compromisos a las obras.
Los inconformes demandan una reunión directamente con la gobernadora Rocío Nahle, además de recursos prioritarios para comenzar la rehabilitación, información precisa sobre el proyecto ejecutivo que habría derivado de los estudios técnicos realizados en julio y transparencia respecto de las gestiones efectuadas hasta ahora.
No se trata únicamente de una carretera en malas condiciones.
Para los habitantes, los baches profundos, deformaciones y daños en la carpeta asfáltica representan un riesgo permanente para automovilistas y transportistas, además de generar desperfectos en vehículos y complicar los desplazamientos entre Xalapa, Emiliano Zapata y Coatepec.
EXIGEN FECHA Y RESPUESTAS POR ESCRITO
Los pobladores también fijaron un plazo: solicitaron que exista una respuesta oficial por escrito a más tardar el 1 de octubre de 2026.
La exigencia pone presión sobre las autoridades responsables de la infraestructura carretera, pues los manifestantes buscan conocer no solamente si habrá rehabilitación, sino cuándo comenzará, con qué recursos y bajo qué proyecto.
Mientras tanto, elementos de Tránsito del Estado mantienen presencia y abanderamiento en los puntos donde permanece el bloqueo, con el objetivo de prevenir accidentes y orientar a los conductores.
La protesta también está generando afectaciones a quienes utilizan diariamente esta ruta, por lo que se recomienda extremar precauciones y, en la medida de lo posible, considerar vías alternas.
La carretera Las Trancas–Coatepec vuelve así a colocar sobre la mesa una pregunta incómoda para las autoridades: ¿cuánto tiempo más tendrá que deteriorarse una vía y cuántos vehículos deberán resultar afectados antes de que una rehabilitación anunciada en estudios se convierta finalmente en maquinaria trabajando sobre el asfalto?
Por ahora, la carretera permanece bloqueada y la pelota está en la cancha del gobierno.
Redacción Reportaje Veracruzano



