Gusano barrenador pone a prueba a los municipios: rescatistas enfrentan solos una crisis que se extiende

Organizaciones protectoras reportan hasta dos casos diarios y advierten que la falta de atención institucional está dejando el problema en manos de ciudadanos y asociaciones
Orizaba, Ver.– La presencia del gusano barrenador en animales en situación de calle comienza a convertirse en un problema que rebasa la capacidad de las organizaciones protectoras de la región, cuyos integrantes aseguran estar asumiendo prácticamente solos los costos de curaciones, medicamentos y procedimientos veterinarios.
Guadalupe Martínez, integrante de la organización “Yo Soy Tu Voz”, señaló que actualmente reciben entre uno y dos reportes diarios de perros afectados, principalmente animales abandonados que presentan heridas infestadas por larvas y requieren atención inmediata.
El escenario, explicó, no sólo implica localizar a los animales y trasladarlos para recibir atención. Detrás de cada caso existen gastos constantes en material de curación, medicamentos y, en los casos más graves, procedimientos veterinarios que pueden requerir anestesia.
Gasas, guantes, jeringas, agua oxigenada, antibióticos y antiinflamatorios forman parte de los insumos que los rescatistas deben conseguir de manera recurrente para mantener con vida y en condiciones dignas a los animales afectados.
Ixhuatlancillo, uno de los puntos señalados
Martínez afirmó que uno de los municipios donde la problemática resulta particularmente preocupante es Ixhuatlancillo, donde aseguró haber atendido personalmente alrededor de 50 casos.
De acuerdo con su testimonio, las organizaciones no habrían recibido respaldo económico del Ayuntamiento para cubrir los tratamientos.
Incluso relató el caso de un animal que fue trasladado a un albergue por personal municipal bajo el compromiso de que existiría apoyo para su atención, pero finalmente, aseguró, los gastos terminaron siendo cubiertos por los propios rescatistas.
La activista subrayó que retirar las larvas de las heridas no es un procedimiento menor. La manipulación puede provocar un intenso dolor al animal y, dependiendo de la gravedad de la lesión, puede ser necesario recurrir a sedación o anestesia para realizar la limpieza adecuadamente.
No todos los ayuntamientos están en la misma situación
La organización también reconoció que el panorama no es uniforme en toda la región.
Martínez destacó que existen gobiernos municipales que sí han participado en la atención de animales afectados, entre ellos Orizaba, Río Blanco, Ixtaczoquitlán y Mariano Escobedo.
Sin embargo, consideró que estos ejemplos todavía resultan insuficientes frente a la cantidad de reportes que reciben las asociaciones y a la presencia de animales abandonados que permanecen expuestos a infecciones y otros riesgos.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación, señaló, es que todavía pueden observarse perros con lesiones visibles en las inmediaciones de algunos palacios municipales, una situación que, desde la perspectiva de los protectores, refleja la ausencia de una estrategia integral para enfrentar el problema.
Más allá del rescate: prevención
Para los rescatistas, el problema no puede resolverse únicamente atendiendo al animal que ya presenta una infestación.
Consideran necesario que los municipios establezcan programas permanentes que contemplen prevención, detección, atención veterinaria, control de animales en situación de calle y seguimiento de los casos.
De lo contrario, advierten, las asociaciones continuarán funcionando como una especie de red de emergencia financiada principalmente con recursos propios, donaciones y aportaciones de ciudadanos.
El llamado de los protectores es, por ello, directo: que los ayuntamientos no esperen a que los casos lleguen a las organizaciones y asuman una participación activa antes de que las heridas se conviertan en emergencias veterinarias.
Mientras tanto, los rescatistas continúan atendiendo los reportes que llegan prácticamente a diario, enfrentando una realidad que, aseguran, está creciendo más rápido que la capacidad de respuesta de quienes intentan contenerla.
Redacción Reportaje Veracruzano



