Renuncia en bloque sacude al Ayuntamiento de Acatlán de Osorio

Alcaldesa, síndico y siete regidores dejan sus cargos en medio de señalamientos y a un día de comparecer ante el Congreso de Puebla
ACATLÁN DE OSORIO, PUE.— La administración municipal de Acatlán de Osorio quedó prácticamente desarticulada luego de que la presidenta municipal, el síndico y siete regidores presentaran su renuncia ante el Congreso del Estado de Puebla, en medio de los señalamientos que han rodeado al Ayuntamiento y de la atención generada por el operativo federal denominado “Enjambre”.
La dimisión colectiva fue informada este miércoles ante el Poder Legislativo poblano y ocurre apenas un día antes de la comparecencia que los integrantes del Cabildo tenían prevista ante la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.
La presidenta municipal Guadalupe Lucero Bárcenas encabeza la lista de funcionarios que decidieron separarse del cargo. Junto con ella renunciaron el síndico municipal David Fernando Chico Rascón y los regidores Julián Isabel Jiménez Velázquez, América Andrea Domínguez Juárez, Juan José Gómez García, Luis Escamilla González, Maricruz Bello, Lourdes Beatriz Maceda Loyola y María Maricruz Sánchez Romero.
Las renuncias se producen en un escenario marcado por conflictos internos dentro del gobierno municipal y por señalamientos relacionados con presuntas irregularidades, corrupción y supuestos vínculos con grupos criminales. Hasta el momento, tales señalamientos deben ser considerados dentro del ámbito de las investigaciones y no como responsabilidades legalmente acreditadas.
Con la salida de nueve integrantes del Cabildo, la gobernabilidad del municipio quedó en manos del único regidor que, de acuerdo con la información proporcionada al Congreso, no ha presentado su renuncia: Jesús Reyes Ramírez.
Reyes Ramírez está previsto para comparecer ante el Congreso del Estado, donde se analizará la situación que atraviesa el Ayuntamiento y se determinará el procedimiento para establecer cómo quedará integrada la autoridad municipal.
El movimiento ocurre después de meses de dificultades internas en la administración de Acatlán de Osorio y coloca al Congreso poblano ante la necesidad de definir la ruta institucional para garantizar la continuidad del gobierno municipal.
Más allá de las circunstancias políticas que rodean las renuncias, el caso abre un nuevo capítulo para Acatlán de Osorio: un Ayuntamiento que deberá ser reestructurado mientras permanecen bajo atención pública los señalamientos que han provocado el actual escenario de crisis.
La determinación que adopte el Congreso será clave para establecer quién asumirá las funciones de gobierno y cómo se garantizará la prestación de servicios públicos y la estabilidad administrativa del municipio.
Redacción Reportaje Veracruzano



