VERACRUZ SIGUE PAGANDO LA FACTURA DE DOS DÉCADAS DE DEUDA: HACIENDA RETIENE PARTICIPACIONES FEDERALES PARA CUBRIR INTERESES BANCARIOS, REVELA ROCÍO NAHLE

La gobernadora reconoce que parte de los recursos federales que corresponden al estado no llegan directamente a las arcas veracruzanas porque Hacienda los retiene para garantizar el pago de los compromisos bancarios. La apuesta de su administración es reducir el endeudamiento mediante ajustes presupuestales, mientras prepara un presupuesto para 2027 sin nuevos impuestos y con mayores recursos para el campo, la salud y la infraestructura
XALAPA, VER.— Veracruz continúa pagando una deuda que compromete sus ingresos presentes y condiciona su capacidad de inversión. La advertencia salió de la propia gobernadora Rocío Nahle García, quien reconoció que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) retiene una parte de las participaciones federales que corresponden a la entidad para cubrir los intereses de los créditos contratados con instituciones bancarias.
El reconocimiento pone nuevamente sobre la mesa uno de los problemas financieros más persistentes de Veracruz: el peso de una deuda acumulada durante distintas administraciones y cuya carga continúa limitando la disponibilidad de recursos públicos.
En entrevista con una radiodifusora local, la mandataria explicó que Hacienda funciona como mecanismo de garantía para los bancos, por lo que los recursos federales son retenidos mientras se cumplen los compromisos financieros del estado.
“Nosotros seguimos con deuda, Hacienda nos retiene parte de los recursos que deben de venir a Veracruz para que Hacienda pague los intereses a los bancos”, reconoció.
De acuerdo con Nahle, conforme su gobierno abona a los compromisos financieros, la Federación libera progresivamente los recursos que anteriormente eran retenidos.
La expectativa de la administración estatal es que esa recuperación de participaciones permita disponer de mayores cantidades para infraestructura, obras públicas y programas de bienestar.
Sin embargo, el problema no desaparece con una explicación administrativa: mientras exista deuda respaldada con participaciones federales, Veracruz seguirá teniendo una parte de sus ingresos comprometida antes de que pueda destinarlos libremente a las necesidades de la población.
VEINTE AÑOS DE ENDEUDAMIENTO, SEGÚN EL RECUENTO DE NAHLE
La gobernadora situó el origen del deterioro financiero en las administraciones anteriores.
En su recuento mencionó los gobiernos de Fidel Herrera Beltrán, Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares, además de los seis años de Cuitláhuac García Jiménez.
Nahle sostuvo que durante aproximadamente dos décadas se acumularon compromisos financieros que ahora su administración busca enfrentar mediante una estrategia distinta.
También hizo una precisión sobre el gobierno de su antecesor: afirmó que Cuitláhuac García redujo la deuda bancaria, aunque recurrió a una renegociación que calificó como un reacomodo de créditos.
La actual administración, aseguró, decidió no repetir esa fórmula y ajustar el gasto a los recursos disponibles.
“Y hacemos lo que hacen las familias, los hogares, nos vamos a ajustar a lo que tenemos”, expresó.
La mandataria admitió que le gustaría disponer de mayores recursos para ejecutar más obras, pero sostuvo que el presupuesto obliga a establecer prioridades.
La apuesta consiste en mantener controlado el gasto corriente y utilizar los ahorros para continuar pagando los compromisos financieros.
PRESUPUESTO 2027: MÁS DINERO PARA EL CAMPO Y LA INFRAESTRUCTURA
En otro tema, Nahle adelantó algunos de los principales componentes del proyecto de presupuesto estatal para 2027, presentado ante el Congreso local por el secretario de Finanzas y Planeación, Miguel Reyes Hernández.
La propuesta contempla incrementos presupuestales calculados por encima de la inflación estimada.
Según explicó, mientras el índice inflacionario se ubicaría alrededor del 3.8 por ciento, los ajustes previstos para las dependencias serían de aproximadamente 4.5 por ciento, con el propósito de atender incrementos salariales y necesidades operativas.
La gobernadora aseguró que el proyecto no contempla nuevos impuestos y que mantiene una orientación hacia sectores considerados prioritarios.
Entre los principales incrementos destacó:
- Campo y ganadería: aumento cercano al 70 por ciento en la inversión destinada a respaldar a productores agrícolas y ganaderos.
- Infraestructura: incremento presupuestal del 22 por ciento.
- Salud y educación: mayores asignaciones para fortalecer las dependencias y sus actividades.
- Dependencias estatales: ajustes generales de alrededor del 4.5 por ciento.
El aumento anunciado para el campo representa uno de los movimientos presupuestales más significativos de la propuesta, particularmente para un estado cuya economía mantiene una fuerte relación con las actividades agrícolas y pecuarias.
No obstante, será el análisis legislativo del proyecto y la posterior publicación del presupuesto aprobado lo que permitirá conocer los montos definitivos, las partidas específicas y el alcance real de esos incrementos.
AHUED ENTREGARÁ EL INFORME; NAHLE HABLARÁ ANTE LOS VERACRUZANOS
En el terreno político e institucional, la mandataria informó que se encuentra revisando el documento correspondiente a su Segundo Informe de Labores.
El secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, será el encargado de entregar el informe ante el Congreso del Estado el próximo 15 de noviembre.
Posteriormente, el sábado 28 de noviembre, Nahle presentará un informe dirigido a la ciudadanía en plaza Lerdo, en Xalapa, donde dará cuenta de los resultados de los dos primeros años de su administración.
La gobernadora señaló que el documento reúne una cantidad importante de cifras, estadísticas y resultados, por lo que dedicará varios días a revisar su contenido.
También aseguró que de los 80 compromisos asumidos durante su campaña electoral ya ha cumplido una parte considerable, aunque no detalló en esa entrevista cuántos se encuentran concluidos ni cuáles permanecen pendientes.
LA DEUDA, EL VERDADERO MARGEN DE MANIOBRA
El reconocimiento de que Hacienda retiene participaciones federales para cubrir obligaciones bancarias deja una realidad financiera que trasciende el discurso político: Veracruz no dispone libremente de la totalidad de los recursos que le corresponden.
La estrategia anunciada por Nahle apuesta al ajuste presupuestal, la contención del gasto corriente y el pago progresivo de los créditos.
El desafío será demostrar que esa disciplina financiera se traduce en una reducción verificable del saldo de la deuda, menores costos financieros y una recuperación efectiva de los recursos disponibles para los municipios y las dependencias estatales.
Porque para los veracruzanos no basta con saber que se están pagando intereses a los bancos. Lo verdaderamente importante será conocer cuánto debe todavía el estado, cuánto se destina cada año al servicio de la deuda y cuánto dinero logra liberarse para atender las necesidades de una entidad que sigue reclamando hospitales, carreteras, escuelas, seguridad y obras de infraestructura.
La deuda viene de administraciones anteriores, pero su factura continúa cobrándose en el presente. Y los resultados de la estrategia financiera tendrán que medirse no solamente en los pagos realizados, sino en los recursos que finalmente regresen a Veracruz.
Redacción Reportaje Veracruzano



