
La entrenadora veracruzana logró una certificación histórica de la WTA y hoy forma talentos de alto rendimiento en Estados Unidos
Mientras miles de jóvenes sueñan con llegar al deporte profesional, una veracruzana ya abrió la puerta. Desde las canchas de Xalapa hasta los escenarios más exigentes del tenis internacional, Nazari Urbina Tejeda construyó una historia de disciplina, preparación y perseverancia que hoy coloca el nombre de México en el radar del alto rendimiento mundial.
A sus 36 años, Nazari se ha convertido en una de las pocas entrenadoras mexicanas con certificación oficial de la Women’s Tennis Association y la Professional Tennis Registry para Alto Rendimiento, una distinción reservada para perfiles capaces de desarrollar atletas al nivel más competitivo del tenis femenil internacional.
Su historia comenzó lejos de los reflectores globales, en las canchas xalapeñas donde aprendió que el talento necesita carácter para sobrevivir. Esa mentalidad la llevó a estudiar Sport Management en Texas A&M University, donde defendió los colores de las Aggies entre 2009 y 2013.
Durante esa etapa, el equipo alcanzó el cuarto lugar nacional de la NCAA, mientras ella llegó al puesto 11 en singles universitario. Pero el momento que marcó su carrera ocurrió en 2013, cuando disputó la final de la NCAA frente a Stanford en una serie dramática que terminó 4-3.
Aquella experiencia, recuerda Nazari, le enseñó lo que realmente significa competir bajo presión y formar atletas mentalmente fuertes.
El salto internacional llegó cuando la WTA y la PTR impulsaron un programa exclusivo para formar entrenadoras dentro del circuito profesional. Entre candidatas de distintos países, Nazari fue seleccionada como una de apenas seis mujeres en el mundo para integrar el proyecto.
La preparación incluyó entrenamientos intensivos en Orlando, sesiones especializadas en liderazgo, comunicación, mentalidad competitiva y branding deportivo, además de residencias dentro de torneos oficiales de la WTA.
La fase final la vivió en el Charleston Open, donde trabajó directamente con la tenista Hailey Baptiste y su equipo técnico. Meses después recibió oficialmente su certificación WTA/PTR, convirtiéndose en un referente para el tenis mexicano.
Actualmente, la veracruzana trabaja como coach de Alto Rendimiento en la Centercourt Tennis Academy, ubicada en New Jersey, donde prepara a jóvenes que buscan becas universitarias y dar el salto al circuito profesional.
Sin embargo, pese a su crecimiento internacional, Nazari mantiene la mirada puesta en México. Considera que el gran reto del deporte nacional sigue siendo el acceso.
“Necesitamos más espacios públicos y oportunidades reales para que cualquier niño pueda practicar deporte”, sostiene.
La relevancia de su logro va mucho más allá de una certificación. Actualmente menos del cinco por ciento de los coaches del Top 100 de la WTA son mujeres, y en México la cifra resulta todavía más reducida.
Por eso, el avance de Nazari Urbina representa mucho más que una historia de éxito individual: simboliza la posibilidad de que nuevas generaciones de jugadoras mexicanas encuentren una ruta auténtica hacia el tenis profesional, con metodologías internacionales, preparación integral y conexiones directas con el circuito mundial.
Desde Veracruz hasta la élite del tenis internacional, Nazari demuestra que el talento mexicano no sólo puede competir al máximo nivel: también puede formar a quienes dominarán el futuro del deporte.
Redacción Reportaje Veracruzano



