SEIS PATRULLAS, SEIS DESAPARICIONES: EL INCÓMODO ESPEJO QUE RECIBE ACAYUCAN EN LA VISITA DE ROCÍO NAHLE

Acayucan llega a la visita de la gobernadora con un mensaje que difícilmente puede ocultarse detrás de ceremonias oficiales, fotografías institucionales y entregas de equipamiento: mientras el gobierno municipal presume la incorporación de seis nuevas patrullas para reforzar la seguridad, en menos de un mes seis familias comenzaron a vivir la peor de las incertidumbres, la desaparición de un ser querido.
La coincidencia numérica es brutal y retrata con crudeza el momento que atraviesa el sur de Veracruz: seis unidades para combatir la inseguridad y seis desapariciones recientes que exhiben que la violencia continúa imponiendo sus propias reglas.
Durante mayo y junio se han reportado las desapariciones de Iván Ramírez Valencia, Víctor Alberto Donis Contreras, César Márquez Herrera, Jorge Alberto Lascurain River, Wenceslao Cruz Canseco y Cherokee del Carmen Domínguez Ambrosio, mientras familiares y colectivos mantienen la búsqueda y exigen respuestas que hasta ahora no llegan con la velocidad que demanda la emergencia.
Particular preocupación genera el caso de Wenceslao Cruz Canseco, líder de trabajadores del volante en Acayucan, cuyo vehículo fue localizado posteriormente abandonado, mientras familiares y compañeros continúan exigiendo su localización con vida.
La crisis no comenzó este año ni se limita a estos casos.
La desaparición de Roxana De la Cruz Ortiz, ocurrida en febrero de 2023, permanece como una herida abierta para su familia y para una ciudad que sigue acumulando nombres, fotografías y fichas de búsqueda.
A ello se suman los hallazgos en la fosa clandestina de Cocuital, en Jáltipan, donde fueron identificados los restos del carnicero acayuqueño Fredy Mariano Reyes, desaparecido desde febrero de 2025, así como los del abogado y taxista Juan Carlos Bibiano Martínez, originario de Sayula de Alemán.
Cada identificación representa el cierre de una búsqueda, pero también la confirmación de una tragedia.
La visita de la gobernadora Rocío Nahle ocurre así en medio de un escenario complejo y profundamente doloroso para el sur veracruzano.
Más allá de la agenda oficial, los anuncios y la entrega de apoyos, la realidad de Acayucan coloca sobre la mesa preguntas inevitables: ¿por qué continúan las desapariciones?, ¿qué resultados concretos han generado las estrategias de seguridad implementadas hasta ahora?, ¿qué acciones extraordinarias se desplegarán para frenar la violencia que golpea a la región?
Porque las patrullas son herramientas necesarias, pero las familias no esperan vehículos nuevos ni ceremonias protocolarias.
Esperan respuestas.
Esperan justicia.
Y, sobre todo, esperan el regreso de quienes todavía no han vuelto a casa.
El contraste es imposible de ignorar: en el mismo periodo en que se anuncian seis nuevas patrullas para la policía municipal, Acayucan contabiliza seis nuevas desapariciones.
Una cifra que pesa más que cualquier discurso y que se convierte en el verdadero informe de seguridad que recibe el gobierno estatal en su visita al sur de Veracruz.
Redacción Reportaje Veracruzano



