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EL GIMNASIO SIGUE CERRADO: DEPORTISTAS PONEN BAJO LA LUPA A JHONY SAUCEDO

A siete meses de iniciada la administración municipal, el Gimnasio Miguel Hidalgo continúa sin recibir a los atletas; representantes de ligas cuestionan la actuación del regidor de Fomento Deportivo y exigen explicaciones públicas

Poza Rica, Ver.— El deporte de Poza Rica tiene un inmueble cerrado, deportistas que siguen esperando respuestas y un regidor obligado a explicar qué ha ocurrido con uno de los principales espacios públicos destinados a la actividad física.

Representantes de distintas ligas deportivas colocaron bajo escrutinio al regidor de Fomento Deportivo, Juan Francisco “Jhony” Saucedo Betancourt, a quien responsabilizan políticamente de la falta de resultados para conseguir la reapertura del Gimnasio Municipal Miguel Hidalgo, recinto que permanece fuera de operación pese a que fue sometido a trabajos de remodelación durante la administración anterior.

La pregunta que hoy incomoda al área deportiva municipal es sencilla: ¿por qué el gimnasio continúa cerrado después de siete meses del actual gobierno?

Y detrás de esa interrogante aparece otra todavía más delicada: ¿qué impide que un inmueble municipal que fue intervenido para mejorar sus instalaciones vuelva a cumplir la función para la que fue destinado?

Los representantes deportivos sostienen que, al concluir el gobierno encabezado por Fernando “El Pulpo” Remes, la remodelación del inmueble no fue formalmente acompañada de una reinauguración ni de una explicación pública suficientemente clara sobre las condiciones en que quedaba el recinto.

Con el cambio de administración, tampoco llegó la solución.

EL SILENCIO TAMBIÉN GENERA PREGUNTAS

Para los integrantes de las ligas deportivas, la falta de apertura no puede convertirse en un asunto menor ni quedar sepultada entre trámites administrativos.

El gimnasio representa un espacio para entrenamientos, competencias y formación de atletas. Mantenerlo cerrado significa, desde la perspectiva de los inconformes, limitar directamente las posibilidades de quienes practican distintas disciplinas en la ciudad.

Los cuestionamientos se han concentrado en Saucedo Betancourt porque, como responsable de Fomento Deportivo, los representantes de las ligas consideran que debe existir una conducción capaz de destrabar los problemas, coordinar las áreas involucradas y ofrecer resultados.

Algunos inconformes incluso han llegado al extremo de calificarlo como “enemigo del deporte”, una expresión política y ciudadana que refleja el nivel de molestia existente entre sectores deportivos, aunque corresponde al funcionario responder con hechos y no solamente con declaraciones.

¿QUIÉN ESTÁ COORDINANDO EL ÁREA DEPORTIVA?

Las críticas tampoco se limitan al gimnasio.

Representantes deportivos cuestionaron la capacidad de coordinación y supervisión del área municipal, y señalaron presuntas irregularidades que, según sus versiones, continuarían arrastrándose desde la administración anterior.

En ese contexto surgió además otro señalamiento que requiere una explicación puntual de las autoridades.

Los denunciantes mencionaron un incidente ocurrido el pasado fin de semana en Coatzintla, en el que presuntamente habrían participado funcionarios vinculados con el área deportiva municipal. De acuerdo con las versiones difundidas por los inconformes, algunos de ellos se encontraban presuntamente bajo los efectos del alcohol y habrían protagonizado una confrontación.

Hasta ahora no existe, con la información disponible, una determinación oficial que confirme esas acusaciones. Por ello, el señalamiento debe permanecer en el terreno de la denuncia mientras las autoridades correspondientes esclarecen qué ocurrió, quiénes participaron y si existió alguna responsabilidad administrativa.

Pero precisamente ahí está el punto que los deportistas reclaman: transparencia.

Si las acusaciones son falsas, que se desmientan con pruebas. Si existen responsabilidades, que se investiguen. Y si hubo irregularidades, que se sancionen.

EL REGIDOR TIENE UNA CUENTA POLÍTICA PENDIENTE

El problema para Saucedo Betancourt no es únicamente la imagen que proyectan las críticas. El verdadero desafío es demostrar que el área bajo su responsabilidad tiene rumbo, capacidad de gestión y resultados verificables.

Un regidor no necesita discursos grandilocuentes para demostrar eficacia: necesita que los espacios funcionen, que las áreas estén coordinadas y que los ciudadanos reciban respuestas.

En el caso del Gimnasio Miguel Hidalgo, los deportistas llevan meses esperando precisamente eso.

Una explicación clara. Una fecha. Una solución.

Mientras el inmueble permanezca cerrado, la administración municipal tendrá que responder por qué una obra realizada durante el gobierno anterior no se ha traducido en un espacio funcional para los atletas.

Y Saucedo Betancourt, como responsable del área deportiva, tendrá que decidir si enfrenta públicamente los cuestionamientos o permite que el vacío de información siga alimentando las sospechas.

Porque en política, como en el deporte, los resultados son los que finalmente hablan.

Y hasta ahora, el marcador que exhiben los inconformes es contundente: siete meses de administración y el Gimnasio Municipal Miguel Hidalgo continúa cerrado.

Los deportistas no están pidiendo privilegios.

Están exigiendo que un espacio público vuelva a cumplir con su propósito.

Que abran el gimnasio. Que expliquen qué pasó. Y que, si existen responsabilidades, se determinen.

Esa es la exigencia que hoy coloca al regidor de Fomento Deportivo bajo una presión que ya no puede resolverse con silencio.

Redacción Reportaje Veracruzano

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