TUXPAN ARRANCA CON EL PODER EN FAMILIA: DENUNCIAN NEPOTISMO, INSEGURIDAD Y FAVORITISMOS EN EL GOBIERNO DE DANIEL CORTINA

Tuxpan, Veracruz.— El nuevo gobierno municipal de Tuxpan apenas comienza y ya carga con una pregunta incómoda que amenaza con convertirse en su primera gran crisis política: ¿la llamada Cuarta Transformación llegó para cambiar las viejas prácticas del poder o simplemente para cambiar de apellidos a quienes ocupan la nómina?
Las denuncias públicas apuntan directamente al alcalde morenista Daniel Cortina Martínez, a quien señalan por presuntamente privilegiar a familiares, amigos y personas cercanas dentro de la estructura municipal, mientras en las calles persisten reclamos ciudadanos por inseguridad, falta de obra pública y problemas financieros.
El caso que encendió la controversia es la ratificación de Manolo Cortina Martínez como director del Deporte municipal, para un segundo periodo consecutivo. El dato que convierte el nombramiento en un asunto político de mayor calado es que Manolo es hermano del presidente municipal.
No se trata únicamente de una designación administrativa. Se trata de una decisión tomada por un alcalde que conoce perfectamente el discurso con el que Morena llegó al poder y que, al menos en el terreno de la percepción pública, parece caminar en dirección contraria.
El propio funcionario agradeció públicamente la confianza del alcalde para continuar en el cargo. La escena, lejos de disipar las dudas, las profundizó: un hermano ratificando a su hermano mientras el discurso de transformación promete combatir precisamente las redes familiares y de influencia que durante décadas fueron cuestionadas desde la oposición.
Y aquí aparece la pregunta que exige una respuesta pública:
¿Con qué criterios se decidió la ratificación y qué mecanismos de transparencia se utilizaron para garantizar que el parentesco no influyera en la decisión?
EL DISCURSO CONTRA EL NEPOTISMO, FRENTE AL ESPEJO
Las denuncias recuerdan que desde sectores vinculados con Morena se había advertido contra la llegada de prácticas de nepotismo a los gobiernos emanados del partido guinda.
Incluso se han realizado llamados públicos a dirigentes nacionales para impedir que familiares y grupos de influencia conviertan los gobiernos en espacios de reparto político.
La contradicción resulta evidente: mientras el discurso nacional habla de erradicar privilegios, en Tuxpan aparecen acusaciones que describen precisamente familias completas y círculos de amistades ocupando posiciones dentro del aparato municipal.
Entre los nombres señalados públicamente se encuentran integrantes de la familia Laso de la Vega, así como personas identificadas como cercanas al alcalde.
En las denuncias aparecen José Laso, señalado como Oficial Mayor; Rosita Laso de la Vega, vinculada a la organización del Carnaval; y Daniela Laso, señalada como empleada en el área de Comercio.
También se menciona a Carlos Hernández Escudero, señalado como coordinador de la Juventud y relacionado familiarmente con figuras vinculadas al ámbito petrolero y al Instituto Municipal de la Mujer.
Asimismo, las acusaciones incluyen a un médico identificado como Alarcón, a quien se señala como persona cercana al alcalde.
Todos estos señalamientos requieren ser documentados, contrastados y respondidos por las autoridades municipales. La existencia de un vínculo familiar o de amistad, por sí sola, no demuestra una irregularidad administrativa; lo que sí obliga a rendir cuentas es determinar bajo qué procedimientos fueron realizados los nombramientos, cuáles son los perfiles profesionales de los funcionarios y si se cumplieron las disposiciones legales aplicables.
¿GOBIERNO DE TRANSFORMACIÓN O RED DE COMPLICIDADES?
El problema político para Daniel Cortina es que las acusaciones no llegan en un momento cualquiera.
Llegan cuando su administración intenta instalar el lema “Hagamos las cosas bien”.
La frase, bajo estas circunstancias, adquiere una dimensión incómoda: hacer las cosas bien significa demostrar que los cargos públicos se asignan por capacidad, experiencia y legalidad, no por parentesco, amistad, compadrazgo o influencia.
Y ahí está el verdadero desafío.
Porque si los señalamientos son falsos, el Ayuntamiento tiene una vía sencilla para desactivarlos: publicar los nombramientos, perfiles, remuneraciones, funciones y procedimientos de contratación, y explicar con absoluta transparencia cada caso cuestionado.
Pero si existen familiares y amigos incorporados a la administración sin criterios claros de selección, entonces la discusión deja de ser política y puede convertirse en un problema de legalidad y rendición de cuentas.
LA INSEGURIDAD TAMBIÉN GOLPEA LA PUERTA DEL PALACIO
A esta controversia se suma otro reclamo ciudadano: la inseguridad.
Mientras el Ayuntamiento enfrenta cuestionamientos por la composición de su estructura administrativa, habitantes de Tuxpan demandan resultados frente a una problemática que no admite discursos ni propaganda.
La ciudadanía necesita seguridad, servicios eficientes, infraestructura, obra pública y un gobierno que pueda explicar con claridad cómo utiliza cada peso del erario.
Por eso el debate sobre el nepotismo no es un asunto menor.
Cada plaza ocupada por una persona sin acreditar el perfil adecuado puede significar una oportunidad perdida para alguien que sí tiene capacidad. Cada privilegio concedido desde el poder erosiona la confianza pública. Y cada silencio ante una denuncia alimenta la sospecha.
LA PREGUNTA QUE DANIEL CORTINA DEBE RESPONDER
El alcalde tiene ahora la oportunidad de convertir una crisis de percepción en un ejercicio ejemplar de transparencia.
Debe explicar públicamente:
¿Cuántos familiares suyos trabajan en el Ayuntamiento?
¿Cuántos familiares de funcionarios ocupan cargos municipales?
¿Cuántos amigos personales del alcalde fueron incorporados a la administración?
¿Qué perfiles profesionales acreditan?
¿Cuánto ganan?
¿Quién autorizó sus nombramientos?
¿Existieron convocatorias, concursos o mecanismos de evaluación?
Y, sobre todo:
¿Por qué la primera señal política de su administración es la permanencia de su propio hermano en un cargo municipal?
No basta con repetir que se trata de una decisión administrativa.
Cuando el funcionario es hermano del alcalde, la sociedad tiene derecho a exigir una explicación política y administrativa completa.
Porque Morena llegó al poder prometiendo acabar con los privileios de una clase política que, durante décadas, fue acusada de convertir los gobiernos en patrimonio de grupos familiares.
Ahora el espejo está frente a ellos.
Y en Tuxpan, la pregunta ya no es qué dice la Cuarta Transformación, sino qué está haciendo realmente con el poder que recibió.
Si el gobierno de Daniel Cortina quiere demostrar que su lema es algo más que propaganda, tiene una salida: transparencia absoluta, expedientes sobre la mesa y respuestas concretas.
De lo contrario, el riesgo es que el nuevo Ayuntamiento quede marcado desde su primer capítulo por una vieja enfermedad de la política mexicana:
el poder entendido como patrimonio familiar, la nómina como recompensa y el gobierno como botín de amigos y allegados.
Y eso, precisamente, es lo que Morena prometió combatir.
Redacción Reportaje Veracruzano



