«Morena no tiene dueño»: Nahle marca distancia con Yunes Márquez y reivindica la identidad del movimiento

Xalapa, Ver.- En un mensaje cargado de definiciones políticas e históricas, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, cerró cualquier especulación sobre la relación del senador Miguel Ángel Yunes Márquez con el movimiento guinda al afirmar categóricamente que el legislador veracruzano no forma parte de Morena.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria estatal aprovechó el tema para hacer un repaso de su propia trayectoria política, recordando su militancia en las fuerzas de izquierda desde su juventud, primero en el Partido Mexicano Socialista (PMS), posteriormente en el PRD y más tarde como integrante fundadora de Morena.
» Toda mi vida he sido de izquierda porque es una política social incluyente, de comunidad», expresó.
Nahle recordó además que, cuando Yunes Márquez intentó afiliarse al partido, ella manifestó la necesidad de proteger la identidad y los principios que dieron origen al movimiento político que actualmente gobierna el país y Veracruz.
La gobernadora insistió en que Morena no pertenece a ninguna figura política en particular y rechazó la idea de que existan propietarios del partido.
«Morena no tiene dueño. No es de López Obrador, no es de Claudia Sheinbaum, no es mío. Morena es un instrumento político de transformación del pueblo de México», sostuvo.
El mensaje fue acompañado por una defensa del largo camino recorrido por la militancia de izquierda para alcanzar el poder político a través de procesos democráticos y movilización social pacífica.
Según la mandataria, los avances que presume la llamada Cuarta Transformación son resultado de décadas de organización y trabajo político, por lo que consideró necesario defender públicamente los logros alcanzados.
En ese contexto, Nahle denunció la existencia de campañas de desprestigio impulsadas, afirmó, desde sectores de la ultraderecha internacional y financiadas por intereses extranjeros con el objetivo de debilitar al gobierno mexicano y a la presidenta Claudia Sheinbaum.
La gobernadora sostuvo que, pese a esos intentos, existe un electorado informado y consciente de la realidad que vive en sus comunidades, capaz de contrastar discursos con resultados.
Las declaraciones no sólo fijan la postura del gobierno veracruzano respecto a Miguel Ángel Yunes Márquez, sino que también reabren el debate interno sobre los límites de la apertura política dentro de Morena y sobre quiénes pueden reclamar pertenencia a un movimiento que, según sus fundadores, nació como una causa antes que como una simple plataforma electoral.
En un escenario donde las fronteras partidistas parecen cada vez más flexibles, la discusión sobre identidad, lealtad política y memoria histórica vuelve a colocarse en el centro de la conversación pública.
Redacción Reportaje Veracruzano



