EXIGENCIAS DE MOCHE, OBRAS INCONCLUSAS Y NEPOTISMO: LAS DELEGADAS DEL BIENESTAR QUE SAQUEAN VERACRUZ MIENTRAS ROCIÓ NAHLE Y SHEINBAUM GUARDAN SILENCIO

Información enviada desde los municipios de Castillo de Teayo y Tihuatlán, Veracruz, acusa frontalmente a Domitila Téllez y a “la maestra Mirna”, personal de Bienestar en la región de Tuxpan y municipios aledaños, de haber convertido el programa social en un negocio particular de intimidación, sobornos y enriquecimiento ilícito.
Según las denuncias que circulan en las comunidades, ambas funcionarias llevan más de un año operando con los comités de Bienestar para imponer a constructoras de su preferencia. El método es directo y brutal: advierten a los habitantes que si no aceptan a “sus” contratistas, el apoyo se corta y no vuelve a llegar. Una amenaza que viola de manera abierta las reglas de operación del programa y que ya ha generado inconformidades abiertas en varias localidades, donde las obras quedaron inconclusas o abandonadas.
Las mismas fuentes señalan que Domitila Téllez y Mirna protegen sistemáticamente a las empresas que les entregan el “moche”. El esquema, aseguran, se sostiene con el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) y se traduce en un enriquecimiento personal que ya es de conocimiento público en Xalapa. En el caso de Domitila, se agrega un dato aún más grave: familiares suyos aparecen en la nómina de algunas de las constructoras beneficiadas. Nepotismo crudo, sin disimulo.
La red de protección no termina ahí. Las denuncias apuntan a que ambas funcionarias cuentan con el respaldo de Juan Javier Gómez Cazarín, señalado como el operador que las mantiene a salvo pese a las quejas reiteradas. Mientras tanto, las comunidades siguen viendo cómo el recurso destinado a mejorar sus condiciones de vida se desvía, se frena o se entrega a cambio de lealtad forzada.
La pregunta que queda en el aire es contundente: ¿hasta cuándo la gobernadora Rocío Nahle y la presidenta Claudia Sheinbaum van a mirar hacia otro lado mientras en Bienestar Veracruz se roba al pueblo con amenazas, obras a medias y parentelas en la nómina? Las denuncias ya existen. El enriquecimiento ya se percibe. La intimidación ya se documenta en las comunidades. Lo único que falta es la voluntad política de investigar, sancionar y cortar de raíz un esquema que convierte el bienestar social en botín personal.
El pueblo de Tuxpan, Castillo de Teayo, Tihuatlán y municipios vecinos espera respuestas. No comunicados. Acciones.
Redacción Reportaje Veracruzano



