Crece el rechazo al recorte del ciclo escolar; padres y maestros acusan improvisación educativa

La propuesta de adelantar el cierre del ciclo escolar al próximo 5 de junio encendió una fuerte inconformidad entre padres de familia, docentes y sectores educativos del país, quienes consideran que la medida representa un nuevo golpe para una educación ya debilitada por años de rezago, abandono y bajos niveles de aprendizaje.
La polémica surgió luego de que trascendiera que la Secretaría de Educación Pública busca concluir anticipadamente las clases argumentando las altas temperaturas y la realización del Mundial de Futbol, situación que fue severamente cuestionada por organizaciones civiles y comunidades escolares.

La Unión Nacional de Padres de Familia advirtió que reducir casi siete semanas de actividades escolares agravaría todavía más la crisis educativa que enfrenta México, donde millones de estudiantes arrastran problemas de comprensión lectora, escritura y aprendizaje básico desde la pandemia.
“Mientras el país enfrenta uno de los peores rezagos educativos de las últimas décadas, las autoridades parecen más interesadas en recortar clases que en recuperar el tiempo perdido”, señalaron representantes del organismo.
El anuncio también provocó molestia entre maestros, quienes consideran que la decisión carece de planeación y envía un mensaje equivocado sobre las prioridades del sistema educativo nacional. Algunos docentes señalaron que el calor extremo puede atenderse con estrategias específicas dentro de las escuelas, sin necesidad de sacrificar semanas completas de formación académica.

Padres de familia coincidieron en que el argumento del Mundial de Futbol resulta injustificable frente al deterioro educativo que vive el país. “La educación no puede ponerse en pausa por eventos externos mientras nuestros hijos siguen batallando para aprender lo básico”, expresaron.
La discusión ocurre en un momento delicado para el sistema educativo mexicano, marcado por bajos niveles de aprovechamiento escolar, abandono estudiantil y deficiencias estructurales que se profundizaron en los últimos años.
Aunque hasta ahora la modificación al calendario escolar continúa siendo tema de debate y no una disposición definitiva, la reacción social dejó claro que miles de familias y docentes no están dispuestos a aceptar otro recorte académico sin una explicación sólida y sin garantías de que el aprendizaje de los estudiantes será protegido.
Redacción Reportaje Veracruzano


