¿QUIÉN ESTÁ MATANDO LOS RÍOS DE COSAMALOAPAN? DENUNCIAN PRESUNTO ECOCIDIO QUE ARRASA CON LA VIDA ACUÁTICA Y EL SUSTENTO DE CIENTOS DE FAMILIAS

Cosamaloapan, Ver.- La indignación crece en las comunidades ribereñas de La Laja, conocida como El Río Chino, y el Ejido 20 de Noviembre, asentado a orillas del río Coapan, donde pescadores y habitantes denuncian un presunto desastre ecológico que, aseguran, se repite año tras año sin que hasta ahora exista una solución definitiva por parte de las autoridades competentes.
De acuerdo con los testimonios de los afectados, millones de peces y otras especies acuáticas estarían muriendo como consecuencia de la contaminación que invade ambos afluentes, una situación que no solo representa una tragedia ambiental, sino también un duro golpe económico para decenas de familias que dependen de la pesca para sobrevivir.
Las acusaciones apuntan hacia la alcoholera ubicada en Nopaltepec, la cual, según señalan los pobladores, presuntamente estaría vertiendo residuos industriales que terminan escurriendo hacia el río Coapan y posteriormente al Río Chino. Aunque estas afirmaciones deberán ser corroboradas mediante investigaciones técnicas y científicas por parte de las autoridades ambientales, el reclamo ciudadano ha encendido las alarmas en la región.
La pregunta que comienza a resonar con fuerza entre los habitantes es contundente: si este fenómeno ocurre cada año, ¿por qué no se han implementado medidas efectivas para detenerlo? ¿Existen estudios de calidad del agua? ¿Se han realizado inspecciones ambientales exhaustivas? ¿Quién está vigilando el cumplimiento de las normas ecológicas en una zona donde la vida silvestre parece extinguirse frente a los ojos de todos?
Mientras los cuerpos de agua muestran señales de deterioro y los pescadores observan impotentes cómo desaparece su fuente de ingresos, crece la exigencia de una intervención inmediata de las autoridades ambientales federales y estatales para determinar el origen exacto de la contaminación y, en su caso, deslindar responsabilidades.
Ante la gravedad de las denuncias, el agente municipal de El Mirador, Erick Ochoa Sánchez, ya se encuentra atendiendo la problemática y realizando las gestiones correspondientes para que el caso sea escuchado por las instancias competentes.
Lo que hoy ocurre en los ríos Coapan y Chino trasciende una simple denuncia comunitaria. Se trata de una advertencia sobre el costo que puede tener la indiferencia institucional frente a posibles daños ambientales de gran escala. La región exige respuestas, pruebas científicas, transparencia y acciones concretas. Porque cuando un río muere, también comienza a morir la economía, la biodiversidad y la esperanza de quienes dependen de él.
Redacción Reportaje Veracruzano



