Mientras México aprieta el cinturón, magistrados del Tribunal Electoral se sirven banquetes gourmet de 22 millones

En un país donde millones de mexicanos sobreviven entre inflación, violencia y servicios públicos colapsados, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación decidió que no hay austeridad que aplique para sus mesas.
Mientras en hospitales faltan medicamentos y escuelas públicas operan con carencias, el máximo órgano electoral del país autorizó un contrato multimillonario para alimentar a funcionarios, magistrados y personal administrativo con menús de alta cocina internacional que incluyen recetas francesas, asiáticas y mediterráneas dignas de un restaurante de lujo.
La revelación, publicada por el diario El Universal, exhibe que el TEPJF adjudicó a la empresa “Representaciones Profesionales Difra S.A. de C.V.” un contrato que podría alcanzar hasta 22 millones 229 mil pesos para el servicio de comedor gourmet entre mayo y diciembre de 2026.
No se trata únicamente de alimentos básicos para jornadas laborales. Los documentos de licitación describen un catálogo culinario de más de 140 preparaciones internacionales que incluyen “Boeuf bourguignon”, pulpo a la menier, recetas tailandesas y otros platillos que contrastan brutalmente con la realidad de millones de ciudadanos que apenas pueden costear la canasta básica.
El contrato no sólo beneficiará a la Sala Superior en Ciudad de México. También contempla atención en las salas regionales ubicadas en Xalapa, Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México y Toluca, lo que confirma que el festín burocrático tiene alcance nacional.
La adjudicación fue autorizada el pasado 24 de abril y tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026. El monto mínimo autorizado ronda los 8.8 millones de pesos, aunque el techo presupuestal supera los 22 millones.
La polémica estalla además en un momento especialmente delicado para las instituciones electorales, constantemente señaladas por sus altos costos operativos, privilegios y desconexión con la realidad social del país.
Porque mientras ciudadanos hacen filas interminables para acceder a servicios públicos deteriorados, en los comedores del Tribunal Electoral podrían servirse estofados franceses al vino tinto y pulpo dorado en mantequilla.
El contraste resulta demoledor: austeridad para el pueblo, cocina internacional para la burocracia dorada.
Redacción Reportaje Veracruzano



