
El regreso del fútbol profesional a Veracruz ya no se plantea como una promesa nostálgica, sino como una apuesta empresarial, deportiva y política de largo alcance. Desde Boca del Río, el vicepresidente de Piratas FC, René Vives Gómez, dejó claro que el proyecto no estaba dispuesto a seguir esperando disputas por nombres, marcas o viejas estructuras del pasado mientras Veracruz permanecía sin fútbol.
Durante la presentación oficial del nuevo director técnico del club, Vives sostuvo que el estado acumuló demasiados años de vacío futbolístico y que la prioridad era devolverle actividad profesional a una afición que permaneció siete años alejada de las canchas.
“El fútbol tenía que regresar ya”, fue el mensaje que marcó el tono del evento, donde también se dejó entrever que la nueva franquicia pretende construir una identidad propia, separada de los conflictos históricos que rodearon al antiguo balompié veracruzano.
En ese contexto, el directivo reconoció el respaldo de la gobernadora Rocío Nahle García para desarrollar una red de visorías y academias que alcance los 212 municipios del estado, en busca de detectar talento juvenil y convertir a Veracruz en una cantera regional.
La presentación de Mario García como entrenador oficial estuvo acompañada por el director deportivo uruguayo Fernando Fernández, quienes adelantaron que el equipo combinará experiencia y futbolistas extranjeros con una política gradual de impulso a jugadores veracruzanos.
Piratas FC, que iniciará participación en la Liga de Expansión MX durante el segundo semestre de 2026, ya proyecta metas mucho más ambiciosas. René Vives reconoció que el objetivo inmediato es colocar al club en la Liga MX lo antes posible, ya sea mediante ascenso deportivo o incluso por la vía administrativa, un mecanismo que recientemente volvió a generar debate dentro del fútbol mexicano.
Detrás del discurso deportivo también aparece una lectura política y económica: el regreso del fútbol profesional representa una oportunidad para reactivar identidad, consumo, entretenimiento y presencia mediática en una plaza históricamente apasionada, pero golpeada por años de abandono futbolístico y decisiones controvertidas fuera de la cancha.
Redacción Reportaje Veracruzano



