
Xalapa, Ver.— La inconformidad acumulada durante años volvió a estallar este martes en la capital del estado. Un grupo de exelementos de la desaparecida Policía Intermunicipal Poza Rica–Tihuatlán–Coatzintla bloqueó la céntrica Avenida Juan de la Luz Enríquez, justo frente al Palacio de Gobierno de Veracruz, para exigir el pago de liquidaciones que, aseguran, siguen sin cumplirse.
Desde las 7:15 de la mañana y durante aproximadamente una hora, los manifestantes interrumpieron la circulación en una de las arterias más importantes de la ciudad, generando caos vial y obligando a cientos de automovilistas a improvisar rutas alternas en plena hora pico.
La protesta no es nueva. Es la tercera ocasión en lo que va del año que estos extrabajadores recurren a la presión pública. Acusan al gobierno estatal de incumplir acuerdos previamente establecidos para saldar los adeudos con al menos 70 expolicías que aún esperan su liquidación.
Voceros del movimiento, encabezados por Óscar Juárez Téllez, señalaron que la situación se ha prolongado por más de siete años, tiempo en el que varios de sus compañeros han fallecido sin recibir lo que por derecho les correspondía. Hoy, en algunos casos, son sus familiares quienes mantienen la exigencia como única vía de subsistencia.
Uno de los argumentos que ha frenado el proceso, explicaron, es la desaparición de una carpeta de investigación de 18 tomos, presuntamente extraviada tras las inundaciones que afectaron Poza Rica el año pasado. A pesar de ello, aseguran que se había alcanzado un acuerdo mediante mecanismos de mediación, mismo que hasta ahora no ha sido respetado.
Los manifestantes, algunos provenientes incluso de estados como Nuevo León y Baja California, exigieron la intervención directa de la gobernadora Rocío Nahle García y solicitaron una audiencia con el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, a quien consideran clave para destrabar el conflicto.
Rechazaron además cualquier interlocución con instancias de Política Regional, a las que acusaron de dilatar el proceso sin ofrecer soluciones reales.
Durante la manifestación, los inconformes portaban pancartas y lanzaron advertencias: de no obtener respuestas concretas, intensificarán sus acciones, incluyendo la posible toma de instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública.
Tras el bloqueo, una comisión fue convocada a diálogo, lo que llevó a los manifestantes a retirarse momentáneamente hacia el Parque Benito Juárez, donde permanecieron a la espera de una respuesta oficial.
El conflicto, lejos de extinguirse, parece reactivarse con mayor presión social, recordando que las deudas institucionales no desaparecen con el tiempo, sino que, como en este caso, terminan por reaparecer en el punto más visible del poder.
Redacción Reportaje Veracruzano



